(BUENOS AIRES).- Karina Milei aseguró días atrás que el papa León XIV “es de todos los argentinos”. La definición podría tener ahora una prueba incómoda para el Gobierno. Cristina Kirchner podría ser invitada a participar de una actividad durante la visita del Pontífice. Para asistir, sin embargo, deberá conseguir primero el permiso de la Justicia.
La posibilidad comenzó a tomar forma a partir de la intención de la Iglesia de darle a la visita papal un fuerte carácter institucional. Según informó TN, desde el Episcopado se planteó que los expresidentes argentinos puedan participar de una de las actividades previstas durante la estadía de León XIV en el país.
La iniciativa coloca a Cristina Kirchner en una situación diferente a la del resto de los exmandatarios. Condenada en la causa Vialidad y bajo el régimen de prisión domiciliaria, la expresidenta no tiene libertad para desplazarse y cualquier eventual salida deberá contar previamente con autorización judicial.
El escenario también introduce una dificultad política para la Casa Rosada. Javier Milei convirtió al kirchnerismo en uno de sus principales adversarios y Cristina continúa siendo la figura de mayor peso dentro de ese espacio. Una convocatoria institucional podría terminar colocando a ambos bajo el mismo techo y frente al mismo Pontífice.
La situación adquiere un matiz particular después de las declaraciones de Karina Milei. Al referirse a la próxima llegada de León XIV, la secretaria general de la Presidencia sostuvo que el Papa “no es de un color político” y remarcó que “es de todos los argentinos”. Una eventual exclusión de Cristina, por lo tanto, abriría inevitablemente una discusión política.
La Iglesia busca que la visita trascienda las diferencias partidarias y tenga una representación institucional amplia. En ese esquema podrían aparecer otros expresidentes, entre ellos Mauricio Macri, Alberto Fernández, Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá, aunque la conformación definitiva de los invitados dependerá de la organización de cada actividad.
El caso de Cristina presenta, además, una particularidad que excede cualquier decisión del Gobierno o del Episcopado. Una invitación no significaría automáticamente que pueda concurrir. La expresidenta debería solicitar una autorización y serán los jueces quienes determinen si existen razones suficientes para permitirle abandonar temporalmente su domicilio.
La eventual fotografía tendría una carga política difícil de disimular. León XIV podría encontrarse en una misma ceremonia con Milei, antiguos presidentes y una expresidenta que llegaría después de haber recibido un permiso especial de la Justicia. Una escena institucional que pocos habrían imaginado cuando quedó firme la condena contra Cristina Kirchner.
Todavía falta conocer cómo quedará integrada la lista definitiva de invitados y, especialmente, qué decisión adoptará Cristina si recibe formalmente la convocatoria. También deberá saberse si presenta ante la Justicia una solicitud para concurrir al encuentro.
La frase de Karina Milei, mientras tanto, quedó flotando sobre una situación que promete incomodar a más de uno. Si León XIV es efectivamente “de todos los argentinos”, como aseguró la funcionaria, la discusión será determinar si esa definición también incluye a una expresidenta que necesita permiso judicial para poder ir a verlo.
