ECONOMÍA

Estados Unidos sumó a la Argentina a una declaración contra el trabajo forzoso

 

La declaración apunta a erradicar el trabajo forzoso de las cadenas globales y se suma al compromiso argentino de prohibir importaciones, aún pendiente de implementación.

 
Estados Unidos
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(BUENOS AIRES).- “Felicito a mis colegas de México y la Argentina por ponerse del lado de la realidad moral y económica”, dijo Jamieson Greer. Estados Unidos impulsó en Milwaukee una declaración conjunta suscripta por ambos países durante la cumbre de ministros de Comercio del G20 y presiona a Buenos Aires para que prohíba importar productos fabricados mediante trabajo forzoso.

La declaración busca erradicar el trabajo forzoso de las cadenas globales de suministro. El planteo vincula la protección de los derechos humanos con las reglas del comercio exterior, mientras sigue pendiente la medida concreta que permitiría impedir el ingreso de esos productos a la Argentina.

Greer sostuvo: “Felicito a mis colegas de México y la Argentina por ponerse del lado de la realidad moral y económica y reconocer que el trabajo forzoso sigue existiendo como un problema aberrante de derechos humanos que distorsiona las cadenas globales de suministro”. El representante comercial también afirmó que Estados Unidos continuará instando a los países a redoblar esfuerzos para eliminar esa práctica del comercio internacional.

La obligación argentina está establecida en el artículo 2.9 del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos, anunciado en noviembre pasado y firmado formalmente en febrero. El Gobierno se comprometió a “adoptar e implementar de manera efectiva una prohibición a la importación de bienes extraídos, producidos o fabricados total o parcialmente mediante trabajo esclavo u obligatorio”. El acuerdo no fijó un plazo perentorio para implementar esa medida.

La declaración conjunta no modifica de inmediato las regulaciones internas argentinas. La legislación local prevé sanciones laborales y penales por el trabajo esclavo dentro del país, pero no hay mecanismos específicos en las fronteras para bloquear mercadería producida bajo esas condiciones en el extranjero. Esa brecha es el eje del reclamo estadounidense.

Estados Unidos endurece sus aranceles

Desde el 24 de julio, Estados Unidos aplica aranceles adicionales a productos de unas 60 economías, incluida la Argentina, tras una investigación bajo la Sección 301 de su ley comercial. El análisis concluyó que los países alcanzados no cuentan con prohibiciones efectivas contra la importación de bienes fabricados mediante trabajo forzoso. La Argentina quedó en el tramo arancelario más bajo, con una tasa del 10% y algunas excepciones sectoriales; México recibió el mismo tratamiento, presentado como un incentivo para que ambos cumplan sus compromisos.

A otros países alcanzados por las medidas les corresponde una tasa del 12,5%. Las excepciones para la Argentina y México, en cambio, buscan “alentar a estas economías a cumplir sus compromisos”, según el aviso del Registro Federal de Estados Unidos. El esquema arancelario vincula así el tratamiento comercial de ambos países con los compromisos asumidos en el acuerdo bilateral.

La agenda comercial transcurre en paralelo al fortalecimiento de los vínculos entre ambos países. Para noviembre está prevista la visita oficial de JD Vance a Buenos Aires, donde se reunirá con Javier Milei. La visita será el próximo hito diplomático previsto mientras continúa pendiente la prohibición de importaciones.