(BUENOS AIRES).- “divorciado en primeras nupcias”, contó Angie Balbiani en Puro Show. El Indio Solari quedó en el centro de un juicio de sucesión que, a casi cuatro meses de su muerte, expuso un dato inesperado sobre el reparto de una herencia de millones de dólares. El estado civil asentado ante el registro civil podría modificar la posición de su pareja y dejó bajo discusión quiénes serán reconocidos como herederos.
Carlos Alberto Solari figura ante el registro civil como “divorciado en primeras nupcias”, una condición que Angie Balbiani contó en Puro Show. El dato no describe la relación que el músico mantenía al momento de su muerte, sino la forma en que aparecía inscripto ante ese organismo. Esa diferencia quedó vinculada con la definición de la sucesión y con el eventual acceso de su pareja a los bienes. La inscripción, por sí sola, no resuelve quién recibirá el patrimonio.

Virginia Mones Ruiz, madre de Bruno y pareja del Indio Solari desde 1981, no heredaría nada bajo el planteo de la sucesión. La explicación es que no sería considerada cónyuge reconocida para ese reparto, pese a la relación que mantuvo durante décadas con el músico. Una semana después de la muerte del Indio Solari, Virginia Mones Ruiz publicó además un emotivo mensaje. Ese antecedente no modifica la situación registral que quedó planteada en el juicio.
La ausencia de un testamento escrito suma otra incertidumbre al proceso. El Indio Solari tampoco habría dejado certificada ante escribano una última voluntad que indicara cómo debían distribuirse sus bienes. En ese escenario, Bruno sería el heredero universal, siempre que durante el juicio de sucesión no aparezca un hijo no reconocido. La posibilidad está atada al resultado de la declaratoria de herederos.
Un bien concreto ya había sido transferido antes de la muerte. Hace un año, el Indio Solari le cedió a Bruno la escritura de una mansión de 10.000 metros cuadrados en Parque Leloir. La propiedad incluye la productora Luzbola y un estudio de grabación de última tecnología. La escritura de ese inmueble aparece así como uno de los datos patrimoniales vinculados con la herencia.
Los derechos intelectuales de los libros y los temas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota fueron repartidos entre los integrantes de la banda. Ese reparto alcanza a esa obra, pero la discusión económica no se limitaría a lo ya distribuido. El periodista Federico Fahsbender explicó que también están en juego los ingresos futuros por los derechos de los temas del Indio Solari, los inéditos todavía no publicados, la venta de productos promocionales y las películas.
La jueza deberá dictar la declaratoria de herederos para que el asunto quede saldado. Esa resolución será el próximo paso del juicio, aunque no hay una fecha precisa para su emisión. Hasta entonces, el reparto seguirá abierto y la condición de heredero universal quedará sujeta a lo que surja dentro de la sucesión.
