(BUENOS AIRES).- “Pagar no da derecho a hacer lo que uno quiere en una sala de teatro y mucho menos a faltarle el respeto a quienes están prestando atención”, dijo Juan Gil Navarro al terminar una función de Misery. El actor tomó un micrófono y se dirigió al público para reclamar por el uso de celulares durante la representación.
Gil Navarro agradeció a quienes habían ido a ver teatro y planteó que el problema no se limitaba a esa obra. “Muchas gracias por haber venido a ver teatro, esta obra o cualquier otra obra. Disculpen, hay algo que se reitera muchas veces y es profundamente molesto: el tema de los celulares. Una y otra vez, y otra vez y otra vez”, expresó.
El actor describió el uso de teléfonos en las salas como una conducta que, según dijo, se repetía y resultaba molesta. Su reclamo apuntó a que las distracciones durante una función también afectan a quienes están siguiendo la obra y prestando atención.
En ese sentido, Juan Gil Navarro sostuvo que pagar una entrada no habilita a hacer cualquier cosa en la sala ni a faltarle el respeto al resto del público. “Pagar no da derecho a hacer lo que uno quiere en una sala de teatro y mucho menos a faltarle el respeto a quienes están prestando atención”, afirmó.
El planteo se centró tanto en el comportamiento de quienes usan el celular como en la consideración hacia los demás espectadores. El actor no pidió solamente que los teléfonos permanecieran apagados: también se refirió a las fotos tomadas durante la función.
“Así que por favor no tengan solo apagados los celulares sino tampoco saquen fotos, mucho menos con flash. Gracias”, dijo Gil Navarro al cerrar su intervención. De ese modo, su pedido incluyó evitar las fotografías y, en particular, las que se sacan con flash.
El público que escuchó el descargo aplaudió al actor. La reacción se produjo después de que Juan Gil Navarro expusiera su molestia y formulara el pedido de mantener apagados los celulares y no sacar fotos durante la representación.
El descargo empezó a viralizarse en redes sociales y generó opiniones distintas. Hubo quienes felicitaron la actitud del actor y quienes juzgaron cómo se dirigió a su público.
La información disponible no precisa cuándo ni dónde se realizó la función, ni aporta otros detalles sobre la reacción de los espectadores. No hay datos verificados para ampliar el relato sin reiterar el reclamo o agregar elementos que no están confirmados.
