(BUENOS AIRES).- “Dejá de apagarme el micrófono, facho de mierda”, le dijo Juan Grabois a Carlos Zapata durante el plenario que terminó abruptamente el 30 de septiembre. Al día siguiente, Sergio Capozzi y Silvana Giudici presentaron proyectos separados para pedir su remoción de la Cámara de Diputados.
Silvana Giudici, de La Libertad Avanza, y Sergio Capozzi, de Provincias Unidas, presentaron las iniciativas por separado. Giudici pidió excluir a Grabois por “desorden de conducta” y sostuvo en su proyecto que había dirigido agravios reiterados a las autoridades del plenario, a sus pares y a los presentes. También le atribuyó haber incitado a la confrontación física y provocado la interrupción definitiva de las comisiones.
El plenario reunió a las comisiones de Defensa Nacional, Relaciones Exteriores y Culto y Legislación Penal en el anexo de la Cámara baja para iniciar el tratamiento del proyecto de ley de “Defensa de la Soberanía Nacional”. El episodio empezó mientras Myriam Bregman exponía sus diferencias con la iniciativa: Jairo Guzmán la increpó desde su banca y Grabois se acercó a él; ambos forcejearon con manotazos.
Durante la reunión, Grabois le dijo a Juliana Santillán: “No estoy leyendo, tontita”, y a Carlos Zapata: “facho de mierda”. También se enfrentó verbalmente con Guzmán y Gerardo Huesen; Huesen le gritó “enano” y “cagón”, y Grabois respondió: “Repetilo, repetilo”.
Zapata, presidente de la comisión de Defensa, apagó el micrófono para calmar los ánimos. Grabois le gritó: “Dejá de apagarme el micrófono, facho de mierda. Tomate el palo, Chapatín”, y Zapata dio por terminado el plenario.
El procedimiento que propone Capozzi
Capozzi propuso abrir un procedimiento disciplinario para evaluar si corresponde excluir a Grabois, en los términos del artículo 188 del Reglamento de la Cámara y del artículo 66 de la Constitución Nacional. El diputado sostuvo que “la gravedad de los episodios públicamente informados exige una respuesta institucional fundada”. Su iniciativa prevé una comisión especial de cinco integrantes, designada por la Presidencia de la Cámara, para investigar los hechos y recomendar una medida dentro de los treinta días corridos desde su constitución.
El dictamen de esa comisión debería precisar qué hechos se consideran acreditados, establecer su encuadre constitucional y reglamentario y valorar la proporcionalidad de la medida recomendada. Capozzi aclaró que el proyecto “no propone sancionar la posición del diputado sobre Malvinas, sus críticas al Poder Ejecutivo o sus discrepancias con el oficialismo”. Planteó que el análisis debe centrarse en la conducta y sus efectos sobre el trabajo parlamentario.
El artículo 66 exige dos tercios de los votos para que una Cámara corrija, remueva o excluya a uno de sus integrantes por las causas previstas. El peronismo cuenta con 92 escaños, más de un tercio del cuerpo, lo que impide que el oficialismo alcance por sí solo ese umbral. Por ahora, se presentaron los pedidos de exclusión, pero no se informó que la Cámara haya votado o aprobado la remoción de Juan Grabois.
