(BUENOS AIRES).- “¿Cómo no me voy a sentar con un compatriota?”, dijo Juan Grabois, al asegurar que aceptaría reunirse con Javier Milei si el encuentro sirviera para contribuir a la felicidad del pueblo. Lo afirmó en una entrevista publicada el 3 de octubre, tres días después del altercado que protagonizó en el Congreso de la Nación durante un debate sobre las Islas Malvinas.
Al explicar las condiciones de una eventual conversación, Juan Grabois sostuvo que aceptaría reunirse con Milei si el encuentro tuviera ese propósito y aclaró que no abandonaría sus posiciones. “Antes me preguntabas si me juntaría con Milei…Sí, fundamentalmente si sirve para contribuir a la felicidad de nuestro pueblo. ¿Cómo no me voy a sentar con un compatriota? No tengo ningún problema. Ahora, no voy a dejar mi identidad en una discusión”, dijo.
El episodio que antecedió a esas declaraciones ocurrió el 30 de septiembre, en una reunión conjunta de comisiones sobre una iniciativa para endurecer las sanciones por actividades de explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas. Durante el debate, Juan Grabois discutió con el legislador libertario Jairo Guzmán y hubo forcejeos. Después se abalanzó sobre el diputado Gerardo Huesen, antes de que otros legisladores intervinieran para separarlos.
La disputa también tuvo una derivación pública en X. Milei reaccionó al episodio con un mensaje crítico, y Grabois le respondió: “Vos sos el jefe de una banda de chorros, garcas y entregadores”. En otra publicación, el diputado agregó: “Además son cagones que prepotean con el caballo del comisario, el juez en el bolsillo y papi Trump de guardaespaldas”.
«MANGA DE CHORROS, VENDREPATRIA ENTREGADORES»: Gritos, insultos y forcejeos entre diputados de la oposición y el oficialismo en la comisión de Malvinas.
— TN – Todo Noticias (@todonoticias) September 30, 2026
El debate sobre el proyecto de la Ley Malvinas empezó con un clima de extrema tensión, después del fallo de la Corte Suprema:… pic.twitter.com/l3AuGIpQ7g
La diferencia de estilos
En la entrevista, Grabois defendió su tono como parte del enfrentamiento político, aunque distinguió la agresividad verbal de las diferencias de fondo. “Milei trabaja una retórica muy agresiva y yo también; eso no es un problema”, dijo. Según explicó, la dificultad aparece cuando las diferencias de cosmovisión impiden alcanzar una síntesis; ante ese escenario, sostuvo, corresponde dar las luchas.
El encuentro con Peter Thiel fue otro argumento que usó para explicar su disposición a conversar con dirigentes de posiciones opuestas. “Más extremo que Thiel en su planteo no hay nadie en el mundo. Una cosa es el diálogo y otra es perder la identidad. Una cosa es el diálogo constructivo y otra impostar buenos modales”, afirmó. También dijo que transmitió al Vaticano sus conclusiones sobre esa charla y sostuvo que, a su juicio, las élites de Silicon Valley no reconocen límites cuando están en riesgo la vida humana, la libertad y la verdad.
Grabois afirmó que Milei representa valores que no son cristianos, “pero no es el anticristo”. Sobre su propio estilo, reconoció: “Obviamente, soy una persona muy vehemente e impulsiva y, a veces, eso no es el mejor camino. Espero ir mejorando”. También dijo que revisar la forma de dar una batalla es un desafío permanente y que hay momentos para gritar y otros para callar.
