Las dinámicas entre hermanos en el ámbito laboral suelen ser complejas, pero Laurita Fernández y su hermana Gabriela lograron consolidar una alianza profesional basada en la complicidad y el respeto mutuo. Mientras la exjurado del Bailando brilla frente a las cámaras, la menor de la familia construyó una sólida carrera del otro lado de la pantalla.
Licenciada en Gestión de Medios, Gabriela Fernández descubrió tempranamente su vocación por la producción audiovisual. Su recorrido en la televisión abierta incluye participaciones en ciclos de gran repercusión como El Gran Premio de la Cocina y el equipo de producción de El Hotel de los Famosos. Se trata de dos experiencias que fortalecieron su perfil técnico en la industria del entretenimiento.
El cruce profesional entre ambas se materializó durante las grabaciones de Bienvenidos a Bordo en El Trece. En ese espacio, Laurita asumió el rol principal de conducción tras la partida de Guido Kaczka. Por su parte, Gabriela se desempeñó como parte fundamental del equipo de producción que sostenía el ritmo diario del programa.

Esta sinergia quedó registrada en el ambiente de trabajo cuando la panelista Majo Martino captó un fragmento del detrás de escena y lo difundió en sus plataformas digitales. En la publicación se observaba el trabajo coordinado de las hermanas en el estudio. “Me encantan las hermanas trabajando juntas”, escribió.
En el plano empresarial, la hermana de Laurita Fernández expandió sus horizontes mediante el desarrollo de Gaviota Contenidos, una firma audiovisual propia. A través de este proyecto gestiona producciones para diversas marcas. Además, difunde sus trabajos en redes sociales, combinando esta labor con publicaciones sobre viajes y vida cotidiana en sus cuentas personales.
Un fuerte vínculo familiar entre Laurita Fernández y su hermana
El vínculo afectivo entre las hermanas se remonta a la infancia compartida en el barrio porteño de Mataderos junto a sus padres, Carlos Fernández e Inés Stork Banquer. Años más tarde, tras la separación del matrimonio, la familia se mudó a Liniers, etapa en la que se ajustaron los lazos de contención entre la madre y las dos hijas. Mientras Laurita Fernández continúa afianzada como una de las figuras centrales de la televisión argentina, la historia de su hermana Gabriela expone la faceta menos visible de su entorno familiar.
