ESPECTÁCULO

Quién es Fran Liotta, el «amante» de Lourdes Sánchez

 

Una versión que reavivó las preguntas sobre la ruptura.

 
Lourdes Sánchez
Lourdes Sánchez

(BUENOS AIRES).- “Estarían saliendo hace aproximadamente cuatro meses”, dijo Ángel de Brito sobre el vínculo entre Lourdes Sánchez y Fran Liotta. La bailarina y el rugbier fueron relacionados en medio de la separación de El Chato Prada, después de 16 años de pareja y con un hijo en común.

Liotta tiene 27 años, juega al rugby, vive en Corrientes y está vinculado al mundo empresarial. De Brito contó que es uno de los dueños del Hotel Marriott en esa provincia. Esos datos trazan el perfil del hombre señalado junto a Sánchez: su edad, su actividad deportiva, su lugar de residencia y su relación con el sector empresarial.

Sánchez y Liotta viven en el mismo edificio, aunque en departamentos distintos. La precisión distingue la cercanía residencial de una convivencia: no comparten una misma unidad. Ese dato se suma a la información sobre el vínculo, pero no confirma por sí mismo que vivan juntos ni permite establecer cuándo empezó el trato entre ambos.

De Brito describió la relación como “es algo informal y no se muestran como pareja”. La versión, entonces, no los presenta como una pareja formal ni como personas que se exhiban públicamente juntas. La duración aproximada de cuatro meses también fue planteada por el conductor, que se refirió al vínculo en términos condicionales. En ese marco, la relación fue presentada como un vínculo que llevaría algunos meses, pero sin una confirmación pública de que Sánchez y Liotta se muestren como pareja.

La separación de Sánchez y Prada quedó asociada a una presunta infidelidad que De Brito atribuyó a la bailarina. El conductor dijo que Prada habría descubierto esa situación hace algunos meses. También señaló que “se fue acabando el amor” entre ellos, por lo que la ruptura no quedó explicada únicamente por la versión sobre la infidelidad.

Sánchez no hizo declaraciones sobre su presunta relación con Liotta, aunque tampoco la negó. Al hablar de la separación, dijo: “Hace años estábamos tratando de remontarla. Lo intenté, pero se apagó el amor hace tiempo. Vivía en una agonía”. Su testimonio se refirió a la historia con Prada y a los intentos de sostenerla durante años, no al vínculo que le atribuyeron con el rugbier. La declaración describió un desgaste previo a la ruptura, mientras que la versión sobre Liotta fue expuesta por De Brito.

La bailarina también habló de cómo atravesaba la ruptura y de su hijo en común con Prada: “No estoy triste, estoy triste por Valen”. De Brito, por su parte, sostuvo que el productor “se encuentra muy mal tras la ruptura”. Así, mientras la relación con Liotta fue descrita como informal y sin exposición pública, las declaraciones sobre la separación se centraron en el desgaste de la pareja y en el impacto familiar. Las versiones sobre la ruptura y el vínculo con Liotta quedaron diferenciadas: la primera incluyó lo que Sánchez dijo sobre el final de la relación; la segunda fue atribuida al conductor y no tuvo una respuesta de ella.