(BUENOS AIRES).- Marcos Rojo volvió a faltar este jueves al entrenamiento de Racing y sumó dos inasistencias consecutivas. La dirigencia analiza aplicarle una sanción, mientras Estudiantes espera una definición sobre el posible regreso del defensor. Marcos Rojo quiere dejar la Academia, pero el club sostiene que no facilitará su salida. El conflicto, que comenzó con un pedido de transferencia, ya impactó de manera concreta en la rutina del plantel.
La eliminación de Racing ante Boca en los cuartos de final de la Copa Argentina abrió el conflicto. Después de que el plantel retomara los entrenamientos, Marcos Rojo se reunió con Diego Milito y le manifestó su deseo de ser transferido al Pincha. El presidente le respondió que lo considera un jugador importante y que no tiene intención de desprenderse de él en este momento. Esa postura dejó sin acuerdo la salida que pretende el defensor.
La segunda ausencia llevó la disputa desde las conversaciones privadas a una situación concreta dentro del plantel. Marcos Rojo no participó de la práctica del miércoles y tampoco se presentó este jueves, en los días posteriores al pedido de salida. La secuencia expuso el desacuerdo con la negativa de Racing a negociar su partida. La dirigencia evalúa ahora qué medida corresponde frente a las dos faltas.
Marcos Rojo, de 36 años, además arrastra un traumatismo con edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha. La lesión se produjo por el choque con Facundo Cambeses durante el partido contra Boca. El defensor tiene ese problema físico, pero su ausencia en las prácticas no estaría relacionada con la lesión. La postura que tomó responde a la negativa del club de negociar su salida.
Estudiantes pretende repatriar a Marcos Rojo para reforzar su plantel de cara a las semifinales de la Copa Libertadores frente a Flamengo. El futbolista se formó en el club y ya expresó su intención de regresar, por lo que el interés de la institución coincide con su pedido de salida. Para que el pase se concrete, primero debe existir un acuerdo con Racing, que por ahora no respondió favorablemente a la propuesta. El Pincha queda así a la espera de una definición entre el jugador y la Academia.
El plazo de inscripción es el principal límite para la negociación. Estudiantes tiene hasta el 9 de octubre para inscribir a Marcos Rojo en la lista de la Copa Libertadores. El vínculo del defensor con Racing finaliza en diciembre, pero el Pincha busca incorporarlo antes para que pueda disputar la etapa decisiva del certamen continental. La fecha obliga a resolver el conflicto en las próximas jornadas si la intención es que Rojo juegue las semifinales.
La salida de Juan Pablo Vojvoda después de la eliminación ante Boca sumó otro cambio al escenario de Racing. Sebastián Romero y Luciano Aued asumieron de manera interina, mientras la dirigencia sigue considerando a Marcos Rojo una pieza importante y no quiere perderlo en plena temporada. Las dos ausencias tensaron todavía más la relación entre el defensor y el club. Si no aparece un acuerdo, Rojo continuará ligado a Racing hasta diciembre, cuando finalice su vínculo; si Estudiantes destraba la negociación antes del 9 de octubre, podrá ser inscripto para la Copa Libertadores.
