Verónica Varano supo ser una de las mujeres más reconocidas de los medios en Argentina. Después de destacarse como modelo y actriz, la nacida en Lanús se desempeño durante muchos años de su vida como conductora de televisión. Sin embargo, a sus 60 años su vida ha dado un giro radical: se alejó de las cámaras y encontró su refugió en sus dos nuevas pasiones.
Si bien continúa siendo la cara de varias marcas, la pareja del actor Gustavo Bermúdez eligió dejar atrás las luces del espectáculo y se enfocó en el bienestar personal. Tanto es así que se recibió de licenciada en psicología, carrera que había empezado a estudiar a los 50 años.
No conforme con ello, Varano se ha convertido en una referente en lo que respecta al yoga facial al yoga fusión. De hecho, utiliza su cuenta de Instagram para dar clases online abiertas para los usuarios. A través de estas cápsulas, Verónica ofrece herramientas para relajar tensiones y fortalecer el cuerpo, mejorando la salud por medio de movimientos fluidos.
El giro radical de Verónica Varano
La pandemia fue un antes y un después para Verónica Varano. En aquel escenario, la cuarentena obligó a la conductora a reinventarse y a centrarse más en su bienestar físico y emocional. Asimismo, los meses de encierro le permitieron comenzar a estudiar psicología, profesión que ejerce como terapeuta.
“Me gusta mucho estudiar, hice idiomas, todos los talleres y cursos relacionados a la psicología que te puedas imaginar hasta que decidí hacer la carrera. Me recibí en la Universidad de Belgrano y ahora estoy haciendo un postgrado en la UBA”, contó en una entrevista en La Nación.
De este modo, Varano demostró su capacidad de adaptación y su versatilidad. Con una larga trayectoria en los medios, dejó en claro que no se le caen los anillos para buscar otras alternativas para generar ingresos.


