(BUENOS AIRES).- “Honestamente, de verdad, nunca soñé con una familia”, dijo Lizy Tagliani durante una conversación con Wanda Nara en una emisión de última chance de MasterChef Celebrity. El intercambio puso en primer plano la vida familiar que construyó y el contraste con el futuro que imaginaba.
La charla ocurrió en una emisión en la que los participantes con peor desempeño de la semana se jugaban la permanencia. En medio de una prueba de cocina del ciclo de Telefe, Wanda Nara se acercó a la isla de Tagliani y le preguntó cómo estaba Tati. La humorista respondió: “Divino. Va al colegio a la mañana, yo no lo veo desde la mañana, así que llega, se pone a hacer la tarea con mi marido. Estamos felices. Es la mejor etapa”. La pregunta cotidiana abrió paso a una conversación sobre su vida familiar.
Wanda Nara quiso saber si tener una familia como la suya era algo que Lizy había soñado. Tagliani contestó: “Honestamente, de verdad, nunca soñé con una familia. Siempre me imaginaba, como travesti, sola, ¿entendés? Algo común, que es lo que sucede habitualmente”. Así describió el futuro que había imaginado antes de construir su vida familiar actual.
Luego, Tagliani resumió su presente con otra frase: “Pero lo que el tiempo me ha dado fue hermoso”. Se refería a la familia que formó junto a su marido, Sebastián Nebot, y Tati. El chico cumplió seis años en septiembre y en ese período se completó el proceso legal de adopción. Lizy y Sebastián habían atravesado un largo proceso hasta conseguir su guarda.
Wanda Nara recibió la confesión con una respuesta afectuosa: “Te lo merecés, amiga. Cambiaste tu destino y superaste tu sueño”. “Cambiaste tu destino y superaste tu sueño” fue el reconocimiento directo de la conductora al camino que Tagliani acababa de contar. El intercambio mantuvo un tono cercano hasta que un percance en la cocina interrumpió la charla.
A Tagliani se le rompió la masa de las empanadas que estaban cocinando. El problema apareció durante la preparación de la prueba y cambió el tono de la escena. La participante reaccionó con humor y se despidió: “Me voy, chau”.
La charla familiar no fue el único momento personal de Tagliani en esa gala. Durante la devolución, Wanda le preguntó qué cambiaría de esa noche: “¿Si pudieras cambiar una cosa de esta noche desafortunada, Lizy?”. Con los ojos llenos de lágrimas, Tagliani respondió: “Lo que más bronca me dio fue jugar con la comida mientras se me desarmaba. Que tenía que tirar comida”. Después explicó: “No puedo pensar que estoy desperdiciando comida”, y agregó: “Hay gente que no tiene para comer, o que yo no tuve”. Germán Martitegui valoró sus palabras y le dijo: “Es un buen sentimiento, muy lindo”.
