Para conocer la historia de la Gouais Blanc es conveniente trasladarse en el tiempo a 1999. Por ese entonces, Bill Chambers, vinicultor australiano de quinta generación, estaba a punto de arrancar unas vides centenarias de una desconocida variedad de uva. Efectivamente, se trataba de Gouais Blanc. El acontecimiento tuvo lugar en su histórica propiedad familiar en Rutherglen, una región vinícola a unos 290 kilómetros al noreste de Melbourne. El motivo radicaba en que la Gouais se consideraba una variedad «campesina» incapaz de alcanzar la grandeza. Por esa razón, las vides habían caído en el olvido con el paso de los años. Chambers pensó que sería más conveniente cultivar algo que valiera la pena.

Sin embargo, justo antes de que las vides de Gouais sufrieran su desafortunado destino, un miembro de su equipo que navegaba por internet se topó con la investigación de Carole Meredith, genetista de uvas y profesora de viticultura de la Universidad de California, quien estudiaba la uva. La variedad, como ella y su equipo descubrieron, tenía un linaje mucho más fascinante de lo que se creía. La humilde Gouais Blanc era, de hecho, la uva madre de al menos 81 variedades diferentes, incluyendo Chardonnay y Gamay.
Al leer sobre la investigación de Meredith, Chambers y su equipo descubrieron que su viñedo albergaba una de las pocas plantaciones comerciales de esta uva en el planeta. El equipo del viñedo contactó a Meredith para hablar sobre sus vides y ella les instó a no destruir la Gouais Blanc. Esta serie de eventos contribuyó a iniciar un período de preservación de una variedad al borde de la extinción.
Un esfuerzo mancomunado
El descubrimiento de la importancia histórica de Gouais Blanc se debe, en gran parte, al trabajo en equipo internacional. La genética de la uva de finales del siglo XX era rudimentaria en comparación con la actual. A principios de la década de 1990, no existían marcadores de ADN disponibles en las uvas, afirma Meredith, refiriéndose a la «huella genética» común hoy en día. Por ello, formó un consorcio internacional con otros 20 investigadores de diez países para desarrollar una base de datos de marcadores.
«Sabíamos que se convertirían en una herramienta invaluable para comprender mejor la biología de la vid«, afirma. El consorcio recopiló datos de más de 300 cultivares de uva —algunos de los cuales estaban casi extintos, como Gouais— para comprender las relaciones parentales y la composición genética de las uvas.
A finales de los noventa, la colaboración entre los investigadores empezó a dar frutos. Muy pronto empezaron a observar patrones en el linaje de las variedades. De ese modo, les sorprendió descubrir cuántas uvas compartían un mismo conjunto de progenitores, en particular la Pinot Noir y la Gouais Blanc. «Nosotros, como la mayoría de los investigadores en genética de la uva, nunca habíamos oído hablar de la Gouais Blanc. La incluimos en nuestro estudio porque era una de los cientos de variedades históricamente asociadas con el noreste de Francia«, afirma Meredith.
Los orígenes
Aunque se cree que su origen está en Europa del Este, las plantaciones de Gouais se extendieron por el noreste de Francia durante la Edad Media. Las vides se cultivaban en «sitios mediocres, mientras que los mejores se reservaban para variedades más nobles como la pinot». Esta cita procede del artículo de 1999 del que Meredith y otros cinco investigadores fueron coautores.

La Gouais era «una variedad considerada tan mediocre que fue prohibida (sin éxito) en varias ocasiones en al menos dos regiones y ya no se planta en Francia», afirma, asimismo, el artículo. Incluso el nombre gouais, que deriva del antiguo adjetivo francés «gou», es un término despectivo.
Conocida cariñosamente como la “Casanova de los Cultivares”, Gouais Blanc es la “madre” de las variedades Chardonnay y Gamay. Estas suponen las más famosas, pero también lo es de conocidas variedades viníferas como Aligoté, Blaufränkisch, Melon de Bourgogne (la uva utilizada para Muscadet), Riesling, Chenin Blanc y Furmint (la variedad utilizada en los famosos vinos Tokaji de Hungría), así como más de 70 más.
El rechazo de la Gouais Blanc podría deberse a su alto rendimiento, su susceptibilidad a la botrytis, su alta acidez y su bajo contenido de azúcar. Puesto que todo ello a menudo redunda en un vino de baja graduación alcohólica y carácter neutro. Pero, para ser una variedad tan desfavorecida, su popularidad se extendió considerablemente. Existen más de 50 alias diferentes para la Gouais Blanc; se la conoce como Weisser Heunisch en Alemania y Gwäss en Suiza, por nombrar algunos. Antaño, poblaba casi todos los rincones de Europa, desde Portugal hasta Hungría.