Un auto bloqueaba su garage: lo golpeó y le rayó la carrocería

Captura.

El ataque tuvo lugar en Villa Urquiza y es uno más de la seguidilla de reacciones violentas que se registraron el pasado mes.
<a href="https://elintransigente.com/sociedad/2019/05/06/un-auto-bloqueaba-su-garage-lo-golpeo-y-le-rayo-la-carroceria/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-05-06T11:54:47-03:00">mayo 6, 2019</time></a>

Una escena digna de la película Relatos Salvajes tuvo lugar el pasado viernes en el barrio de Villa Urquiza, cuando un hombre perdió los estribos al encontrarse un auto estacionado sobre la salida de su garage. Guiado por lo que parece ser ira, el hombre destrozó el vehículo a patadas y, como toque final, le grabó con una llave un dibujo en el frente. El hecho quedó registrado por los vecinos.

En el video retratado por el vecino que ocupa el departamento del otro lado de la calle se ve como el hombre sale de su casa y se encuentra con un auto azul bloqueando su salida del garage. En ese momento, el agresor comienza su ataque y le propina varias patadas a las puertas y al espejo retrovisor del vehiculo. Una que dejó el auto marcado, el hombre sacó una llave y rayó la carrocería del auto invasor. Además, a su ataque le agregó un detalle para asegurarse de que el automovilista entendiera el mensaje: le talló el símbolo de “prohibido estacionar” en el capot.

El mes pasado un hecho similar ocurrió en el mismo barrio aunque con una resolución más violenta. El taxista Claudio Daniel Rímolo protagonizó una feroz pelea con otro conductor y, como resultado, terminó con el dictado de prisión preventiva en su contra y se le retuvo la licencia para conducir taxis.

Durante ese episodio, el taxista, quien iba acompañado por una mujer y su bebé, se bajó del auto y comenzó a patear el vehículo del otro conductor. Si bien este volvió a subirse al taxi al terminar con los golpes, fue el turno del conductor particular de bajarse y empezó a dar piñas a la luneta del agresor. El taxista también reaccionó y después de dar marcha atrás, en lo que pareció un intento por atropellarlo, salió del auto.

Los golpes y las patadas fueron las protagonistas de este encuentro hasta que uno de los testigos allí presentes separó a los dos hombre, sin embargo, la violencia estaba lejos de terminar. Decidido, el taxista volvió a dirigirse a su auto, avanzó unos metros hacia adelante y después, a gran velocidad, hizo marcha atrás y chocó el vehículo del conductor, lo que le valió la posterior condena.

Otro enfrentamiento similar se registró en La Plata, donde un hombre de 72 años fue invadido por un ataque de ira cuando vio que un auto interrumpía la salida de su cochera. Harto de vivir situaciones similares increpó al conductor, que no movió el vehículo. Ante esta reacción se desató una fuerte discusión que finalizó con el hombre volviendo a su domicilio para después salir con un palo, con el que golpeo el vehículo estacionado.

Aun así, uno de los casos más emblemáticos tuvo lugar en 2014 en el barrio porteño de Palermo, cuando un hombre atacó a hachazos un auto que bloqueó durante 20 horas la entrada de su garage. A partir de ese momento, la violencia en las calles comenzó a ser identificada con la famosa película y no dejó de repetirse a lo largo de los años.