Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Cristina Pérez

ESPECTÁCULO

«Al borde de la cornisa»: duro descargo de Cristina Pérez en pleno programa

Dejó muy en claro lo que piensa.

<

Sin filtros, tapujos ni rodeos. De esta manera volvió a mostrarse una de las periodistas más destacadas, populares y reconocidas de los medios de comunicación de nuestro país, como es el caso de Cristina Pérez. Todo sucedió en «Cristina en el medio», el programa que estrenó hace algunos días en Radio Rivadavia.

Siempre dispuesta decir lo que piensa, la también compañera de Rodolfo Barili en Telefe, dejó un duro descargo delante de los oyentes. «Por momentos, en el análisis político de la Argentina actual uno debe apelar más a los psicoanalistas que a los politólogos. ¿Qué tiene en la cabeza el Presidente para luego de lograr un dificultoso entendimiento con el FMI salir a realizar una gira internacional que pone en juego su propio logro? Pregunta del millón, si las hay», lanzó criticando al presidente Alberto Fernández.

«Si el costo de congratularse con Cristina implica la autodestrucción de sus propósitos algo está muy mal. Porque una cosa era el equilibrio diplomático y otra muy distinta la genuflexión ante Rusia y China, y la provocación y la ofensa a EEUU. ¿Para qué? Para tener que desdecirse, desmantelando una vez más, cualquier indicio de valor en su palabra. El problema es que el ciclo de ‘Opino esto pero aquello también’, ha llegado demasiado lejos y lamentablemente ha sido la única línea coherente en el primer mandatario», señaló la comunicadora.

De manera directa, Cristina Pérez continuó con su editorial. «Si los antecedentes del presidente le restan confianza y los antecedentes de Cristina indican que la vicepresidenta nunca se modera, nos encontramos ante la maquina más formidable de aceleración de la incertidumbre. No hay pautas para esperar sensatez, cuando más se la necesita. Y esta zozobra es lo que impera en la coalición gobernante donde en estas horas se vive en ascuas, mientras los intereses contrapuestos intentan disimularse», comentó.

«Volviendo al gobierno. Al presidente y a su vice. O a la vice y su presidente. El problema abismal al que nos enfrentamos, es que, para usar una metáfora bíblica, nadie construye con solidez sobre una base de arena. Un presidente que no tiene palabra. Que se dice y se desdice, es kriptonita sobre cualquier negociación. Visto desde afuera, ¿Cómo negociar con un presidente ni-ni? (…) En el desgobierno, administrando la estabilidad al borde de la cornisa, con un telón de fondo de desaguisados e ignorantes improvisaciones, asistimos a un espectáculo por lo menos, irresponsable. ¿Qué razón puede sostener este delirio? Precisamente, los delirios, prescinden de las razones. Y es la sinrazón lo que más aterra cuando el poder se vuelve delirante», finalizó Cristina.