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El Intransigente
Corrientes

POLÍTICA

Dependen de la lluvia: los puntos en contra que tiene el Gobierno sobre los incendios en Corrientes

El ministro de Ambiente reconoció que tienen varios aspectos negativos y que dependen del clima para poder detener el fuego.

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El fuego en Corrientes no se detiene y la situación es cada vez más complicada con casi 500.000 hectáreas afectadas y una pérdida económica incalculable para la provincia, la cual recién en las últimas horas recibió ayuda de parte de Juan Cabandié, ministro de Ambiente. Sin embargo, el funcionario reconoció que la situación es muy complicada con casi 20 focos activos constantemente.

A pesar de esto, el dirigente es optimista y reconoció que dependen de las condiciones climáticas para poder apagar los incendios que tienen en vilo a gran parte de Corrientes. De este modo, el ministro admitió que aguardan «para el lunes la posible presencia de un frente de lluvias que se va a extender por algunos días en la zona de los incendios», algo que «podría ayudar, aunque no sabemos si va a alcanzar para extinguir o al menos circunscribir una parte de los focos que están activos» según informó Télam.

Más allá del trabajo que están realizando bomberos, rescatistas y personal de sanidad, el Gobierno depende de la lluvia para poder detener uno de los incendios más grandes de las últimas décadas aunque los aspectos negativos que están teniendo en estos momentos son una gran traba para poder trabajar con normalidad en la zona.

Los puntos en contra que tiene el Gobierno en los incendios de Corrientes

Respecto al trabajo que están realizando, Juan Cabandié confesó que está preocupado porque «la sequía y las altas temperaturas» dificultan el trabajo de los bomberos. En las últimas semanas se registraron días con más de 40°C de sensación térmica y esto hace que las llamas se reaviven además de que los pastizales se prendan fuego de manera independiente.

Sumado a esto, admitió que hay «dificultades logísticas» como «la escasez de combustible y la falta de conectividad en la zona» que tampoco permiten una buena conexión entre los trabajadores. Más allá de esto, Cabandié en conjunto con Gustavo Valdés, gobernador de Corrientes, establecieron «una base con 120 brigadistas, 15 vehículos y cuatro helicópteros a los que se suman los siete aviones hidrantes que operan desde una pista cercana».