Conecta con nosotros

Hola, ¿Qué estás pensando?

El Intransigente
Alberto Fernández

POLÍTICA

El silencio de Alberto Fernández tras su regreso a la Argentina

Qué pasó en el país la semana pasada durante la ausencia suya y de algunos de sus funcionarios.

<


El presidente Alberto Fernández regresó este miércoles por la madrugada de su gira internacional por Rusia, China y Barbados. Allí, se reunió con líderes mundiales como Vladímir Putin y Xi Jinping, y además tuvo ante Mia Mottley una de sus primeras intervenciones como presidente pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Pero durante su ausencia, pasaron muchas cosas en la Argentina, y algunas lamentables, sobre las cuales prima el silencio.

Con casi un pie y medio en el avión con destino a Rusia, Fernández tuvo su primer cimbronazo luego de que Máximo Kirchner le informara su renuncia a la presidencia del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados. La noticia cayó como una bomba no solo para el Presidente, sino para todo el oficialismo. De todas maneras, se movió rápido al designar a Germán Martínez como jefe de la bancada.

Una vez en el país gobernado por Putin, y con Cristina Kirchner reemplazándolo en la Casa Rosada, llegaron pésimas noticias desde Argentina. En la zona oeste del conurbano bonaerense morían más de 20 personas por intoxicación por consumo de cocaína adulterada. Esto no solo iba a recaer en la figura presidencial, sino también en la de uno de los integrantes de la comitiva, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a quien le cuestionaron que no haya interrumpido su participación en la gira para hacerse cargo de la situación.

Ese asunto quedó en manos de los ministros bonaerenses Sergio Berni (Seguridad) y Nicolás Kreplak (Salud), quienes inmediatamente emitieron una alerta epidemiológica por el consumo de la sustancia “envenenada”. Como si fuera poco, este episodio ahondó aún más la grieta interna en la coalición gobernante, luego de las acusaciones cruzadas entre el propio Berni y su par de la Nación, Aníbal Fernández.

En medio de la vorágine con la que se vive en Argentina, el tema quedó terminado -entre comillas- luego de que la Dirección Nacional de Migraciones dictara la expulsión de Joaquín ‘El Paisa’ Aquino, acusado de ser quien traficara la cocaína adulterada desde un asentamiento conocido como Puerta 8. El capo narco, sobre el cual suponen que recibiría órdenes desde la cárcel, está sometido por la Justicia y en la eventualidad deberá volver a su país de origen, Paraguay.

Pero en las últimas horas, surgió una nueva polémica, en donde quedó envuelto otro de los integrantes de la comitiva presidencial: los incendios en Corrientes que ya consumieron más de 300.000 hectáreas se volvió discusión política luego de que el gobernador Gustavo Valdés le reclamara la falta de gestión al ministro de Ambiente, Juan Cabandié. En medio de los siniestros, el funcionario voló el domingo a Barbados para sumarse a Fernández y recién lo comunicaron el martes. En tanto, Cecilia Nicolini, una de las negociadoras de la vacuna contra el Covid-19, fue nombrada secretaria de Cambio Climático, pero también estaba en la isla caribeña.

Ya de regreso en Argentina, Fernández tiene como objetivo principal convencer a su propio espacio de los términos del preacuerdo con el Fondo Monetario Internacional para la renegociación de la deuda de 44.000 millones de dólares contraída por el gobierno de Mauricio Macri. En este marco, ya arrancaron las charlas entre los equipos económicos y los referentes parlamentarios de los distintos espacios políticos.

Sin embargo, el que todavía no habló fue el mismo Presidente. Desde los países que visitó realizó anuncios sobre inversiones, adhesiones a planes chinos, la situación climática en el Caribe. No obstante, nada transmitió sobre la problemática del narcotráfico y el papelón entre Aníbal y Berni; ni sobre los incendios en Corrientes, que se ven desde el espacio. Pero algo es seguro: el kirchnerismo no lo acompañará con el FMI y parece empezar a soltarle definitivamente la mano.