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POLÍTICA

La decisión de EE.UU que golpea al Gobierno en el tramo final de la negociación con el FMI

El impacto directo del kirchnerismo duro y la última gira de Alberto Fernández.

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Mientras el equipo económico de Martín Guzmán pretende avanzar esta semana en las negociaciones con el Fondo Monetario Monetario Internacional (FMI), desde Washington llegaron noticias poco alentadoras. Estados Unidos anticipó que no aprobará una reducción de tasas ante el Fondo, un pedido expreso de Argentina y para el que Alberto Fernández pidió apoyo a distintos líderes mundiales. Un nuevo revés para el Ejecutivo y la apertura de nuevos interrogantes sobre la gestión diplomática.

Meses atrás, desde el Palacio de Hacienda se mostraban optimistas en que EE.UU avale la reducción de los intereses que se cobran para los países complejos, incluso confiesan que se estuvo cerca de lograrlo con el respaldo de la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva y varios países europeos. Sin embargo, la relación con Norteamérica parece haberse enfriado parcialmente y el entusiasmo de la Casa Blanca por “ayudar” a la Argentina no es el mismo. 

Al tratarse de una modificación al estatuto oficial del FMI, debe aprobarse en el board donde sin el aval norteamericano es imposible. Por lo tanto, la posibilidad de reducir los sobrecostos no estaría en la votación final de un posible acuerdo si no se consigue el voto positivo de Estados Unidos. 

Analistas políticos y económicos apuntan a que el revés de Washington se precipitó por los movimientos diplomáticos de Argentina en los últimos meses. A fines del año pasado, el Ministerio de Economía creía que el fortalecimiento de las relaciones bilaterales con EE.UU o una llamada auspiciosa entre Alberto Fernández y Joe Biden podrían acercar posiciones para cerrar el aval en la reducción de las sobretasas. 

Incluso, el entusiasmo se impulsó tras la gira de Alberto Fernández por Europa en el marco de la cumbre del G-20 donde el Jefe de Estado logró que otros líderes mundiales apoyen públicamente el reclamo. Sin embargo, los ruidos diplomáticos de las últimas semanas -con halagos a China y Rusia- despertaron el malestar en Washington y desviaron el sendero de las charlas que hoy parecen no tener vuelta atrás. 

“La expectativa que le queda a Guzmán, es que el tema quede explícito en el texto del acuerdo final”, explicaron en un artículo publicado por ‘Contadores Argentinos’. Es decir, que el documento que se firme contemple un artículo donde se aclare que cualquier cambio en las políticas de tasas de interés en beneficio de Argentina se aplique de inmediato. O reabrir las negociaciones, para llegar a nuevos acuerdos. 

Con esta novedad que llega de Estados Unidos se concreta el impacto directo del pronunciado rechazo del kirchnerismo a un acuerdo con el organismo. El primer golpe a la relación con EE.UU llegó tras la renuncia de Máximo Kirchner a la jefatura del bloque oficialista en Diputados y el silencio de Cristina Kirchner. A esto, se le sumaron los deslices de Alberto Fernández en su gira por Rusia y China, que intentaron ser un gesto para la tribuna oficialista pero generaron reacciones diplomáticas. 

Ahora, la responsabilidad de recomponer el diálogo para intentar llegar a nuevos acuerdos que favorezcan a la Argentina recae en Martín Guzmán, quien deberá sentarse con el Fondo presionado por la interna de la coalición del Gobierno y el apremio del reloj.