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POLÍTICA

En medio de la fractura por el FMI: podría dejar de existir el Frente de Todos

«Inercia tóxica». Qué piensa cada uno de los sectores que conforma la coalición gobernante.

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El debate por el acuerdo con el FMI en el Congreso provocó fuertes internas dentro del Frente de Todos. En ese sentido, el periodista de C5N, Iván Schargrodsky afirmó que «esta fue una semana muy delicada para la coalición de Gobierno, muy delicada para el oficialismo, para el Frente de Todos desde su constitución para la campaña (presidencial) del 2019».

En el ciclo Hagan Algo, el conductor remarcó que «la cuestión política, económica y judicial son los tres grandes ejes en los que aparecen más claramente las internas en el oficialismo» y agregó que «un oficialismo que encaró su semana más difícil no tanto por los hechos que ocurrieron en público sino por las situaciones que se materializaron en privado o que casi se materializan en privado».

En esa línea aseguró que «hay una situación que recorre tanto al esquema del presidente como el de la vicepresidenta, ya abiertamente en conversaciones privadas, que es la conveniencia o no de que el Frente de Todos siga existiendo como tal» y añadió que «lo pongo de otra manera, si el Frente de Todos, como tal, se va a romper con alguna escisión, con alguna facción del Frente de Todos fuera del Gobierno».

Sin guardarse nada, se preguntó: «Si va a continuar esta inercia tóxica» y agregó que «si estas discusiones que se dan, algunas a cielo abierto y otras en off the record van a seguir». «Hago enfásis en esto porque fue una de las cuestiones que más le molestaron a Cristina Kirchner y a Máximo Kirchner sobre el exvocero del presidente», subrayó.

En ese punto, recordó que «señalaban a Juan Pablo Biondi por ese famoso off the record que tanto molestaba al dispositivo kirchnerista» y sumó que «sobre el que hace un rato se refirió Sergio Massa con una frase que remonta a otra situación crítica del peronismo, en la que habla de los machos del off».

«Malestar»: la sensación de Alberto Fernández por la crisis en el Frente de Todos

«Es la misma frase y el mismo término que utilizó en su momento un vicepresidente para referirse, sin decirlo, a un ministro de Cristina Kirchner», recordó y sin más vueltas, reveló que «estoy hablando de Amado Boudou y de Florencio Randazzo». Frente a ese panorama, marcó que «el viernes, dice gente que habló con el presidente que estaba con un especial malestar por la dinámica que se estaba dando en el Frente de Todos«.

«Y que coincidió con una presencia muy permanente de un sector del dispositivo cercano a Alberto Fernández que le recomienda romper con el kirchnerismo», lanzó y manifestó que «uno entiende que esto tiene más que ver con la conformación de una identidad que con el 2023 como horizonte». En ese contexto, aseguró que «nadie puede pensar que el Frente de Todos puede ganar las elecciones sin los votos de la vicepresidenta».

Si se rompe el Frente de Todos, ¿qué se armaría en su reemplazo?

De romperse el Frente de Todos, el comunicador adelantó que «la idea sería recrear algo parecido a lo que hizo Roberto Lavagna en el 2019» y aclaró que «no con el mismo resultado, pero sí con el mismo dispositivo de poder». «Una serie de gobernadores de la zona núcleo, una parte del establishment, los movimientos sociales y la Confederación General del Trabajo», puntualizó.

«Uno de los problemas que tiene esta hipótesis, además de prescindir de los votos de la accionista mayoritaria(Cristina Kirchner) en caso de ir a elecciones, es que el dispostivo político que podría ser la Confederación General del Trabajo o los movimientos sociales es que sus dirigentes si bien no llegan a ser anticristinistas están ahí al tiempo que sus representantes son cristinistas», resaltó.

«Entonces la posibilidad de escindirse los representantes de los representados es tan desaconsejable como lo que le está pasando al Frente de Todos», sentenció y sostuvo que «está escindiendo a sus representados de sus representantes». «Y la persona que más desalienta esto, hasta el momento, es el propio presidente de la Nación», enfatizó.

En ese marco, indicó que «en buena parte de la militancia peronista, kirchnerista y sindical no se ve, como se detecta en la superestructura, una responsabilidad clara de este momento», afirmó y remarcó que «luego de la vorágine por la discusión del acuerdo con el FMI probablemente la demanda de esa base militante sea dejensé de hinchar la paciencia».

El kirchnerismo versus el sector del presidente

«No distingue como sí distingue cada una de las tribus del Frente de Todos quién es el responsable», señaló aunque precisó que «desde el kirchnerismo son: no nos escucharon con la gestión económica y acá estamos, no nos escucharon con la estrategia electoral y perdimos, no nos escucharon con la estrategia política y así está el Frente de Todos».

«En cuanto al sector de Alberto Fernández, la posición es por no hacer y escuchar demasiado en materia económica en parte tenemos un problema vinculado al tema subsidios e igual perdimos las elecciones y el hecho de no haber hecho PASO en donde señalan al kirchnerismo como parte de ese problema, fue lo que nos complicó la estrategia electoral», detalló.

«Tanto una versión como la otra es negada o matizada por cada uno de los espacios», recalcó y puso el foco en que igual «la situación de deterioro se mantiene». «Es decir, la percepción de esa gente que tiene que votar al Frente de Todos se sigue manteniendo», aseveró y resaltó que «lo interesante es que en el medio de esta situación, el punto central que es la discusión por el acuerdo con el FMI tiene dos certezas».

«Una es que nació muerto», sostuvo y explicó que «es un acuerdo cuyas variables son papel pintado luego de la guerra de Rusia y Ucrania». «Es simpático sino fuera complejo para la coalición oficialista porque el punto central que generó las discusiones más acaloradas en el dispositivo de Gobierno, hoy no existen más en casi todas sus variables», aseveró.

«O mejor dicho, en las variables centrales», indicó y a modo de ejemplo mencionó el tema de la energía que «impacta en subisdios, que impacta en el déficit», subrayó y recordó que «es uno de los ejes centrales sino el central del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional». «Y otro punto en el que no hace sentido el acuerdo con el FMI es esta política antiinflacionaria», aseguró.

«Hoy hablé con casi todos los responsables del área económica del presidente», destacó y describió que «la sensación que uno se lleva de esta situación es que se resigna, no porque no vaya a hacer nada el Gobierno porque van a haber medidas, a una inflación superior y hasta bastante superior al 50%». En ese marco, contó que la «consultora de Manuel Álvarez Agis hizo un estudio en países con situaciones similares a la de la Argentina y todas esas naciones a los 12 meses de haber hecho un acuerdo con el Fondo tenían una inflación igual o superior a la que tenían al momento de comenzar el programa».

Los pensamientos de Cristina y Máximo Kirchner

«Si están mirando Cristina o Máximo Kirchner dirán, entonces para qué hacemos el acuerdo», enfatizó y agregó que «puede ser también en parte la lectura que esté haciendo el kirchnerismo». «Un Gobierno que no toma las decisiones, en el que yo estoy poniendo mi volumen electoral y soy claramante el accionista mayoritario y que además no me hace parte de una negociación sobre el eje central», detalló y en consecuencia, recalcó que «el kirchnerismo se pregunta, qué estímulo tengo para seguir acá».

Por último, colocó el acento en la vicepresidenta y marcó que «podría estar pensando Cristina Kirchner si yo voy a elecciones el año que viene y perdemos por el acuerdo con el FMI, el 50% de 40 puntos dentro de una derrota es menos que el 100% de 35». «Otros podrían decir ojo si va (Javier) Milei, que hoy está midiendo 20 puntos a nivel nacional», precisó y sostuvo que «estas son las discusiones que se están dando hoy en el Gobierno».