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El Intransigente

ESPECTÁCULO

La historia de Rafael Ferro que contó delante de Andy Kusnetzoff: «Era mi mejor amigo»

El artista se mostró más directo que nunca al momento de hablar

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Realmente fuertísimo. Así fue lo que se vivió en “Podemos Hablar”, el programa que lleva adelante Andy Kusnetzoff a través de la pantalla de Telefe. Uno de los invitados fue Rafael Ferro, integrante del elenco de “El Primero de Nosotros”, la tira que también se emite a través del canal de las pelotas y que protagonizan Benjamín Vicuña junto a Paola Krum.

El reconocido actor dejó a todos con la boca abierta con lo que contó sobre un amigo suyo. “Estábamos en Londres. Éramos mala yunta, sobre todo para el deporte, porque nos gustaba mucho la joda. Jugábamos al squash. Es individual y jugábamos de manera profesional. Estaba en un club jugando en Alemania”, comenzó manifestando.

“Yo metí una gira, vamos a Londres con este amigo alemán que era campeón alemán. Ricardo Marquini, no vive más. Le gustaba mucho la joda… y se quitó la vida. Teníamos un juego con él y otro amigo sobre la joda… y la jodita era subirnos a los balcones, ver quién se animaba… Diez años después, me entero que él se había tirado… era mi mejor amigo. Lo primero que pensé es ‘me ganó’, una bolud…, pero siempre teníamos este jueguito de pendejos», sentenció Rafael Ferro delante de Andy Kusnetzoff.

Otro duro relato

En el mismo ciclo, fue la Señorita Bimbo, quien dio a conocer su historia de vida. “Soy apropiada, que es un término que tenemos muy asociado a desparecidos y a la dictadura. Pero, cualquier adopción que no sea legal se considera una apropiación. Entonces, fui apropiada y mis padres, porque sí, esa es la gente que está en la cabeza, en el corazón, que te hizo, son Virginia Luque y Lionel Godoy. Ellos me criaron”, comentó.

“Es una historia muy de este país. Yo me enteré desde chiquita que, desde los tres días de nacer estoy con esta familia, hija única. Hay muchas historias, somos 3 millones de personas en el país, que no tenemos datos sobre nuestros orígenes biológicos. Siempre lo supe, y cuando iba al colegio, mi mamá era conocida y no daban los números, así que me lo decían. Entonces, empezás a registrar que no es lo mismo, y está bien que no sea lo mismo, es otra cosa, mejor o peor dependiendo del caso. Empecé a preguntar pero nunca me enteré, y cuando fallecieron sentí el alivio de no lastimarlos, con que hicieron lo que pudieron. La gente hace lo que puede, muchas veces no es desde la maldad”, finalizó.