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El Intransigente
Nazarena Vélez

ESPECTÁCULO

Nazarena Vélez habló en LAM sobre lo que sucedió con su obra de teatro en Gualeguaychú: «Nunca estuvo abierta»

Un verdadero escándalo fue lo que se generó en torno a la actriz y productora, quien aclaró todo en vivo y en directo.

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Sin pelos en la lengua. De esta manera se mostró una de las figuras más mediáticas del mundo del espectáculo de nuestro país, como es el caso de Nazarena Vélez. Todo sucedió en «LAM«, el ciclo que Ángel de Brito lleva adelante en América TV, y donde la madre de Barbie Vélez se desempeña como panelista. Esta vez, hizo frente a una durísima polémica.

Esto tiene que ver con la acusación que se viralizó en las redes sociales, acerca el levantamiento de la función de la obra de teatro que se iba a presentar en Gualeguaychú, y donde ella trabaja como actriz y productora. «Nazarena Vélez pegó el portazo en el Teatro Gualeguaychú y se fue. No era un problema técnico, es más: según versiones no le habrían pagado ni al sonidista ni al iluminador. ¡Ni Norma Aleandro se atrevió a tanto!», apuntó un locutor del lugar, llamado Mario Toledo.

«Había un poco más de 40 personas y según gente del teatro Gualeguaychú no quiso hacer la función ya que ‘una artista de su porte no actúa para tan poca gente’. Lo que pasa es que Bárbara y Gonzalito ya están grandes», arremetió sin filtros ni tapujos. Lejos de quedarse callada, al ser consultada por Ángel de Brito, Nazarena lo explicó todo.

«Lo primero que les quiero decir es que yo he trabajado para 15 personas. Si hay alguien que no se le caen los anillos para laburar soy yo. Porque la he pasado todo. He tenido 1.500 personas en el teatro y he tenido 15 y no he tenido un peso en el bolsillo. Yo hago todo bien, de verdad yo hago todo bien o trato de hacerlo todo bien», manifestó.

«Acá no habló como actriz, acá yo soy productora, que encima me subo arriba escenario, pero esencialmente soy productora, entonces, cuando intento hacer todo bien, porque a mí me cuesta subirme la auto e irme 700 kilómetros a La Paz, dejar al Titi, que le tengo que dar una pastilla todas las noches por su salud, ¡A mí me cuesta! Yo no lo hago por amor al arte. Yo trabajo porque necesito trabajar. Voy al lugar y me entero que nunca estuvo abierta la boletería, y, un poco me enojo. Nunca estuvo abierta», sentenció Vélez.