Connect with us

Hola, qué estás buscando?

ESPECTÁCULO

Alfredo Leuco recodó a Gabriel García Márquez: “Dentro del corazón”

El comunicador se remitió a algunos momentos importantes en la vida del escritor.

Alfredo Leuco

Alfredo Leuco trata temáticas que no pertenecen agenda política y social en ocasiones que considera especiales. Por ejemplo, en una emisión reciente de su programa en Radio Mitre, el comunicador recordó a Gabriel García Márquez cuando ganó el Premio Nobel y también repasó otras cuestiones de la vida del escritor.

A modo de introducción, el comunicador expresó: “Un doloroso 17 de abril del 2014, un maldito cáncer linfático y una perversa neumonía, se complotaron para asesinar a Gabriel José de la Concordia García Márquez, más conocido como Gabo o Gabito. Tenía 87 años y su muerte potenció una historia digna del realismo mágico de su pluma iluminada. Porque un poema o una carta de despedida, que ya venía circulando, se viralizó por el planeta con una potencia arrolladora”.

“Corría el año 1967. Gabo empeñó un calentador y un secador de pelo y, con ese dinero, pudo enviar los originales de su nuevo libro a la Argentina. La historia del recorrido de ‘Cien Años de Soledad’ también parece escrita por García Márquez. El mensajero tuvo un accidente en la moto y todos los originales quedaron sembrados por el pavimento mojado. Buenos Aires era una mezcla de Macondo y Paris. Casi un diluvio universal”, contó sobre uno de las trabajos más reconocidos del autor.

Y señaló: Esos papeles con las letras corridas pudieron rejuntarse pero ningún editor quería convertirlos en un libro. Creían que era un texto menor de un colombiano desconocido. Sólo Paco Porrúa de editorial Sudamericana se atrevió y el libro comenzó a venderse en cataratas. En 20 días agotó 8 mil ejemplares. Todos empezaron a hablar de él y por eso Primera Plana lo llevó a su primera plana. Gabo cobró sus primeros derechos de autor y volvió rapidito a la humilde pensión en la que estaba alojado. Acomodó todos los billetes sobre la cama y se tiró encima a dormir la siesta más feliz de su vida. Estuvo 15 días de gloria en Buenos Aires. Nunca más volvió. Nunca más volverá. Es una lástima, pero es como si lo tuviéramos dentro en cada corazón y en cada neurona«.

Para finalizar, Leuco contó: “Yo lo recuerdo, erguido, orgulloso aquel día que rechazó el frac para recibir el Nobel y se enfundó en el Liqui-Liqui, el típico traje colombiano. Pero más recuerdo sus palabras tan reales como mágicas: ‘Una nueva y arrasadora utopía de vida donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde sea de veras, cierto el amor y sea posible la felicidad y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra’. Todos los periodistas le debemos mucho. Y los amantes del idioma español, también. El día que murió derramamos lágrimas negras de luto. Con su ausencia sentimos que a nosotros, se nos venían encima los cien años de soledad. Y ya pasaron ocho».