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Alfredo Leuco

ESPECTÁCULO

Alfredo Leuco habló del trabajo de «La Juanita»

El presentador expresó su admiración por una organización cerca del cierre del año.

Alfredo Leuco le dedica un espacio de su ciclo a cuestiones que trascienden la agenda política en determinadas oportunidades. De hecho, en una emisión reciente de su programa en Radio Mitre, el comunicador habló de una cooperativa surgió hace unos años y se refirió al desempeño de esa comunidad.

Para iniciar, Alfredo Leuco estableció: «Todos los años, casi como un rito, como una cábala, me gusta hablar sobre la cooperativa La Juanita con la excusa de su pan dulce, que es el más dulce de todos porque es el pan de la solidaridad y la dignidad. Este año, piensan vender 50 mil kilos de pan dulce. Mucha gente compra para su familia o para regalar. Y hay empresas que los adquieren para sus empleados».

«Este grupo heroico de compatriotas, se cayó cuando la Argentina se derrumbó, pero decidió levantarse con su propio esfuerzo, militando en la cultura del trabajo cooperativo. Hoy La Juanita es un faro de luz. Muchos creen que allí se producen remeras, guardapolvos, los mejores pan dulces del mundo o que se reciclan computadoras y que, con la idea y dirección de Juan José Campanella, se capacitan jóvenes en el maravilloso ‘Potrero Digital’ para que tengan una salida laboral en el mundo tecnológico que se viene», añadió el presentador.

Y remarcó: «Si muchos creen eso, en parte, tienen razón. Solo en parte. Porque es cierto que todas las manos todas generan esos productos. Por algo el logotipo que los identifica en su orgullo es una mano tendida que florece. La tarea cotidiana que realizaron se convirtió en un espejo donde mirarse. En un imán que incita a integrarse y a participar».

Para finalizar, Alfredo Leuco señaló: «Por eso el maestro, Oscar Alvarado, antes de morir les dejó lo mejor que tenía. Y solo estoy nombrando a algunos pero son cientos los que se sintieron convocados por la potencia que transforma gente con necesidades básicas insatisfechas en ciudadanos plenos. Solo hay que darse una vuelta por la cooperativa para sentirse contagiado por esa experiencia. Los cimientos son los valores. Nada se regala. Todo se logra por esfuerzo propio».