Connect with us

Hola, qué estás buscando?

El IntransigenteEl Intransigente
Richarlison Brasil
Foto de FIFA

DEPORTES

La garra de los atacantes de Brasil allana el camino de la goleada

Primero fue Raphinha y después Richarlison. En diferentes situaciones, los dos delanteros de la Seleção pelearon por el balón y vieron cómo ese esfuerzo suplementario se traducía en goles contra la República de Corea.

Primero fue Raphinha y después Richarlison. En diferentes situaciones, los dos delanteros de la Seleção pelearon por el balón y vieron cómo ese esfuerzo suplementario se traducía en los goles que señalaron el camino de la victoria por 4-1 de Brasil sobre la República de Corea este lunes en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022.

La presión inmediata tras la pérdida de la pelota se ha convertido en una de las marcas de identidad del equipo de Tite en el ciclo comprendido entre Rusia 2018 y Catar 2022. Se trata de movimientos agresivos hacia el balón que no dejan de elogiar los hombres de las demarcaciones que más se benefician de ellos: los zagueros y los centrocampistas defensivos.

“Estos muchachos vienen pisando fuerte, conscientes de la responsabilidad que hay. No hemos recibido ningún gol, es importante recalcarlo. Y sabemos que eso se consigue empezando desde arriba”, declaró Casemiro a FIFA+ tras el partido de la victoria contra Suiza de la segunda jornada. “Y Richarlison es especialmente quien inicia esa presión. Es un número 9 que lucha mucho por la pelota”, añadió.

La jugada de Raphinha por la derecha será probablemente recordada por su regate inicial, con dos toques fulgurantes al balón para dejar sentado a un defensa coreano, proyectándose hacia delante. Aun así, el balón se le escapó un poco en esa acción.

A continuación, el extremo del Barcelona aceleró el paso, lo recuperó antes de que fuese interceptado, se internó en el área y centró raso. El balón pasó entre un enjambre de jugadores y acabó cayéndole a Vinícius Júnior. La estrella del Real Madrid tuvo una compostura y una categoría impresionantes para conectar un latigazo precisamente por donde no había obstáculos entre él y el arco.

Seis minutos más tarde, Richarlison se mostró muy combativo al correr para presionar al central Wooyoung Jung. El punta fue tan rápido que acabó interponiéndose entre el coreano y el balón. El resultado fue que recibió una patada, que el árbitro francés Clément Turpin castigó de inmediato señalando el punto penal. Neymar aprovechó para marcar el segundo gol.

Todo apunta a que la estrategia de presionar al rival desde la salida del balón se repetirá contra Croacia, vigente subcampeona del mundo, en el choque de este viernes por un puesto en semifinales.