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POLÍTICA

«Massa no distingue un remito de una factura»: el stand up de Guillermo Moreno en el programa de Jorge Rial

El exfuncionario kirchnerista visitó al periodista en Radio 10, y entre risotadas de todos los presentes, contó anécdotas de Néstor Kirchner, Alfredo Coto, Alfonso Prat Gay y Martín Lousteau.

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno






En plena campaña rumbo a las PASO, Guillermo Moreno volvió a brindar un extenso reportaje en el que alternó sus propuestas de campaña, su visión económica y anécdotas de sus tiempos de funcionario. Entrevistado por Jorge Rial, compartió recuerdos de Néstor Kirchner y fugras políticas y empresarias, al tiempo que cuestionó a Wado de Pedro, Sergio Massa y Alberto Fernández.

Inicialmente, Moreno marcó las diferencias entre Néstor y Cristina Kirchner, con un acto realizado con empresarios de la papa en Casa Rosada. Señaló que la actual vicepresidenta «no le gustaba» que el Presidente estuviera en el lugar, pero el santacruceño sostenía que el mandatario «tiene que estar en los mínimos detalles». Y que por eso estuvo presente hasta en un acto con empresarios de la papa.

En una de sus anécdotas, recordó una charla del expresidente sobre galletitas Lincoln con almaceneros. «Había una reunión con la gente de supermercados. En una punta estaba Alfredo Coto. Néstor lo miraba y no le daba bola. Y cuando habla el titular de los almaceneros, él le toca el brazo y le pregunta: «¿Todavía se sigue vendiendo las Lincoln?». Sí, todavía, le respondió», relató.

«Y ahí Kirchner le contó que él las vendía cuando hacía reparto, a los 18 años con mi tío, y lo que más vendíamos eran las Lincoln. Y el almacenero le dijo sorprendido: «¿No me diga que hacía reparto de galletitas? Se pusieron a hablar y se terminó la reunión, firmaron lo que había que firmar. Coto miraba desde la punta y no podía creer nada», siguió la anécdota.

Críticas en el universo K

«Wado de Pedro, todos estos chicos, Alberto Fernández, ¿De qué trabajaron? Llega el final del camino y pasa lo que pasa. Por eso elegir presidente es tan complicado», lanzó, en una de sus más filosas críticas. «Yo le digo a los muchachos, miren, primero sean el secretario general de la unidad básica, pero que lo elijan los vecinos. Porque ellos saben si te levantas, si jugás a la pelota en la calle con tu pibe, si lo llevas a la escuela, si compras fiado y no pagas, o cómo te vestís», ejemplificó.

Consultado por Rial y su equipo, no ahorró tampoco cuestionamientos al precandidato de Unión por la Patria, Sergio Massa. «No sabe diferenciar un remito de una factura«, indicó, y expresó que la economía la hacen «los empresarios y los dirigentes sindicales». Además, dijo que el actual ministro «siempre pertenece a la arena bonita de la historia», y que no resiste tapas críticas del diario Clarín.

Además, hizo memoria sobre una jornada en la que empresarios de la carne fueron a su domicilio a reclamarle por una medida tomada desde la Secretaría de Comercio. «Un día vinieron los muchachos de los frigoríficos. Yo no sabía por qué; bajé, putearon a mi vieja y cuando yo bajaba en la escalera empezaron a arrancar los muchachos míos. Entonces salí y los encaré, estaba toda la cuadra: «¿Qué le pasa?», describió.

«Lo primero es la seguridad»

En otro tramo de la entrevista, Guillermo Moreno se metió con sus propuestas respecto a su campaña presidencial. «Lo primero es resolver el tema de la seguridad, porque no puede ser que a un trabajador le roben en la parada de colectivo, le saquen las zapatillas, la mochila, los tres mil pesos que lleva. Eso no puede ser, eso se llama Paco. Todos los delitos que le molestan al pueblo se llaman Paco», señaló.

«Todos los delitos que le molestan al pueblo se llama Paco. Y el Paco es Nordelta«, expresó, en una de sus frases más fuertes dentro de una entrevista con tono de risa y complicidad. «Es como con la leche, si tenés un problema con la leche vas a los almaceneros o a Sancor? Vas a Sancor o La Serenísima. Si vos vas a la villa es porque no querés resolver nada», indicó, y puntualizó que «se fijan las reglas del juego y eso se terminó«.

«Al otro día te viene el síndrome de abstinencia, y a los tres cuatro días se tiene que hacer cargo la comunidad. Por eso el Ministerio más importante nuestro va a ser el de la Comunidad, tenemos que construirla, porque al que no toma la leche la vecina le tiene que dar la leche, como cuando éramos chicos», sostuvo.

El economista planteó que «se predica con el ejemplo»: «Por eso no hay que chorear. Yo entré a la Secretaría de Comercio, y eran los mismos inspectores de toda la vida, yo los conocía del otro lado de la calle. El pescado se pudre por la cabeza, y cuando vos ordenas esa historia y construís comunidad y encaramos el síndrome de abstinencia», dijo Guillermo Moreno.

La propuesta de «ley de arrendamiento»

El precandidato de Principios y Valores definió que la medida más importante, que enviará el 11 de diciembre, será «la ley de arrendamiento«. «Lo que vos tenés que hacer en la zona núcleo de la Pampa húmeda es bajar el costo más importante que tienen los productores, que es el alquiler de la Tierra, que hoy se lleva la mitad de la producción de esos sistemas feudales», señaló, y se alejó de cualquier propuesta que implique quitar las tierras a los dueños.

Para Moreno, «cuando vos bajas el costo de la producción, también podés poner las retenciones donde las tenés que poner, y ahí te haces de fondo de entre ocho mil y diez mil millones de dólares para pagar la deuda». El exfuncionario sostuvo que ese dinero «no lo pone el pueblo», y prometió que reindustrializará al país «bajando la electricidad, haciendo costos de generación».

Anécdotas con Redrado y Lousteau

A su vez, Guillermo Moreno aprovechó una anécdota junto a Néstor Kirchner para volver a diferenciarse de Cristina. Fue al cuestionar la expresión de la vicepresidenta acerca de la «fuga de capitales» y recordar que el santacruceño «llevó 645 millones de dólares afuera» cuando era Gobernador. El exfuncionario sostuvo que quienes inventaron ese concepto fueron justamente dos referentes económicos del macrismo.

«Fueron Martín Redrado y Carlos Melconián. Uno lo sacó en El Cronista Comercial en un artículo y el otro le mandó un memo a Kirchner. Pero Kirchner, que era un vivo bárbaro, y que de eso podía entender, se lo mandó a De Vido. Él dice, «¿A ver qué dice el loco?» (por Moreno), y me llama y me manda el informe. «Mentira», le dije yo, y la propuesta del Presidente fue armar un debate en el campo de De Vido en Moreno», narró.

El colorario de la situación se dio cuando en la «piada», con los cerdos, se reunieron los protagonistas. Según el relato de Moreno con Jorge Rial, «Llegamos con las facturas y De Vido, vestido como el Papa, acomodándose los lentes, tenía los loros, y hacía como moderador. Él había adoctrinado a los loros para que repitan «Moreno, Moreno», cada vez que hablaba Redrado. Hasta que (el entonces titular del Banco Central) se rindió: «Moreno vino con hinchada», dijo según el relato del precandidato.

Se refirió por su parte a la emblemática foto que muestra a Moreno haciendo el típico gesto de «cortar el cogote» a Martín Lousteau. «Eso fue porque había autorizado la exportación cuando no teníamos carne. Entonces me llama el que me tiene que llamar, me dice ¿cómo estamos embarcando carne? Lo enfrenté a Lousteau y le dije: «Vos sos un gil». Y le marqué la raya y le dije vos acá y yo acá, y si la trazás, bueno, el cogote», fueron sus dichos.

Las múltiples tareas de un Presidente

En otro tramo de la charla, que estuvo lejos del tono de entrevista a un precandidato presidencial, contó otro recuerdo sobre Kirchner, para poner en juego las múltiples tareas de un Jefe de Estado. «De economía se aprende en las básicas, porque vos tenés que aprender a decir mucho, rápido, y que se entienda. Porque el presidente no tiene tiempo porque mientras te está escuchando acá, le llama la inteligencia y le dice «mire, presidente, que entraron cuatro espías, ¿qué hacemos?, lo tenemos localizados, ¿procedo o no procedo?», contó.

«El capitán del buque que disparó y hundió al pesquero recibió solo la orden del presidente, no la podía dar su superior. Bueno, hablando de la papa, lo llamaron a Néstor y ordenó fuego. Dijo: «pará, que tengo que hundir y seguimos con la leche»», recordó el entonces Secretario de Comercio.

«Un día Cristina preguntó, ¿Cómo lo conocieron a Néstor?. Y no, somos como los perros callejeros, olfateamos y nos vamos conociendo. ¿Cómo lo íbamos a conocer si él estaba allá, el edificio más alto tiene tres pisos. Venía al edificio de YPF y se mareaba», dijo en un tono risueño que dominó la charla.

En otro punto, Moreno contó otra situación con Fabián Saguier, titular de La Nación. «Me vino el Presidente de La Nación, el diario. ¿Qué va a tomar?, un café le digo. Y me pregunta si yo quiero cerrar La Nación. Y le respondo: «¿Cómo voy a querer que los terratenientes de la Argentina no tengan un medio de expresión?». Y el tipo se arrima, y me pregunta: «¿Está seguro de lo que dice?». Y le digo: «Los peronistas dimos la vida por la libertad de prensa y también por La Nación. Tome café y vaya tranquilo», rememoró.

Guillermo Moreno dejó a su vez su mirada sobre el empresariado. «Los empresarios están criados con Mariano Grondona. No votan según sus intereses. El tema es que los empresarios no quieren a Massa, porque no están criados con el modelo Melconián. Conmigo Paolo Rocca va a ganar plata, pero primero van a ganar los talleres. Va de abajo para arriba», planteó.

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