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ESPECTÁCULO

«Es impensado»: Jorge Lanata confirmó la información que sacude a la televisión argentina

El periodista dio todos los detalles.

Jorge Lanata

Desde la llegada de Las mil y una noches a la pantalla de Canal Trece las novelas turcas se convirtieron un boom en la televisión argentina. Si bien el canal del sol dejó de importarlas, es hasta el día del hoy que generan una gran audiencia en Telefe. En Lanata sin Filtro (Radio Mitre), Marina Calabró y Jorge Lanata analizaron el por qué de este éxito.

«Traje una suerte de decálogo que explica el suceso o manual de estilo de las novelas turcas. Lo primero que es denominador común es que los besos y abrazos son escasos, cortos y sin sexo. Esto tiene que ver con que están regidas por el Consejo Superior de Radio Televisión de Turquía que es un organismo conformados por 9 miembros escogidos por la Asamblea Nacional, sería como acá el Congreso de la Nación, que determina las reglas que tienen que seguir las producciones y si no las cumplen corren multas millonarias», comenzó Marina Calabró.

«Los besos entre los protagonistas no pueden durar más de 3 segundos y es impensado el uso de la lengua. Mientras en los culebrones latinoamericanos el beso entre la pareja central ocurre en los primeros capítulos como gancho, en las novelas turcas, por ejemplo en ‘Fatmagul’ recién en el capítulo 113 se dieron el primer beso», explicó la periodista.

«No hay escenas de desnudez, el Entre regulador prohíbe escenas de parejas LGTBIQ+, si hay escenas de violencia no se puede exponer sangre de modo explícito. Tampoco permiten personajes fumando o tomando bebidas alcohólicas», agregó Marina Calabró. Pero, picante como siempre, Jorge Lanata interrumpió con un filoso comentario: «Me perdí ahí un papel en alguna… quedo preseleccionado y ahí me cagan». 

«Las grabaciones son siempre en exteriores sin recursos digitales, lo que quieren es hacer viajar al público sin viajar. De hecho, el circuito turístico de las novelas turcas es súper exitoso. Hay cerca de 10 millones de personas que llegan al país al año para conocer los lugares. Se graban en tiempo real de entre 12 y 15hs diarias de lunes a sábados para ahorrar costos y son relativamente baratas. Un capítulo de 113 minutos cuesta unos 300 mil dólares, mientras que en Estados Unidos uno de 45 minutos tiene un costo de 7 millones de base», concluyó Marina Calabró.

Marina Calabró