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VIDA Y ESTILO

Chateau Mouton Rothschild: el vino grand cru y su estrecha relación con el arte

La alquimia perfecta empieza en la tierra, continúa en la barrica y termina en la botella.

Grand Cru
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Chateau Mouton Rothschild es uno de los vinos grand cru, que conserva una larga tradición con el arte y su maridaje con etiquetas diseñadas por los artistas más reconocidos del mundo. La alquimia perfecta empieza en la tierra, continúa en la barrica y termina en la botella, especialmente cuando los artistas se comprometen codo a codo con la identidad de una marca.

En esas tierras de Pauillac, que pertenecen a la región del Alto Médoc, en Burdeos, Francia, todo puede ser posible. Así lo pergeñó el barón Philippe de Rothschild, propietario de Chateau Mouton Rothschild cuando en 1945, para celebrar el fin de la Segunda Guerra Mundial, decidió ligar su vino al arte, encargando al artista y escritor Phillipe Jullian su etiqueta.

Su diseño no se apartaba de la elegancia que caracterizaban a la bodega Chateau Mouton Rotschild, aunque Jullian optó por reunir en ella la esperanza y la alegría que significaba el fin de la contienda, sumando una letra “V” rodeada de hojas de vid, añadiendo la fecha 1945 a la leyenda “Año de la Victoria”, usada por Winston Churchill para reunir las fuerzas de la libertad. Esta etiqueta se convirtió en uno de los emblemas de la firma e inició la tradición de que cada añada lleve la estampa de un artista contemporáneo.

Grand Cru
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Una extensa lista de estrellas

Philippe Julian fue el pionero de la lista que engrosó grandes nombres con el correr de los años. Así desfilaron Jean Cocteau, Georges Braque, uno de los iniciadores el cubismo junto con Picasso, Salvador Dalí, Henry Moore, Joan Miró, Marc Chagall, Wassily Kandinsky. El propio Pablo Picasso también se unió a la pléyade en 1973, Andy Warhol, Keith Haring, Francis Bacon, Balthus, el príncipe Carlos de Inglaterra, hoy convertido en rey, Lucian Freud, Jeff Koons y David Hockney entre una extensísima nómina de renombrados artistas.

La etiqueta diseñada por Picasso para la añada 1973 se distingue por la predominancia de los tonos azules, negros y amarillos, y por sus características siluetas cubistas emulando una danza bacanal, sin dejar de lado la elegancia dela bodega Chateau Mouton Rothschild. Atrás en el tiempo, en el año 1958, Salvador Dalí estampó sus sueños y su imaginación en el ojo rodeado de diferentes imágenes surrealistas típicas del pintor.

El norteamericano Jeff Koons, en 2010, eligió un fresco pompeyano del nacimiento de Venus al que intervino con un dibujo en trazos plateados que representa un velero al sol navegando en una copa. En 1970 el artista ruso Marc Chagall se inspiró en la vid, y representa, en distintas secuencias, un tordo acercándose a un viñedo, y en la secuencia contigua el amor de una madre alimentando a su hijo con un racimo de uva, donde predominan los colores magenta, azul y amarillo.

En el año 2004, el invitado especial fue el príncipe de Gales, que cedió una de sus acuarelas para que se convierta en la etiqueta de ese año. Con colores terrosos y ocres, “Pinos mediterráneos en Cap d’Antibes”, y un cielo profundamente azul de fondo, la frondosidad del follaje simula una vid, fruto de la tierra y materia prima del vino. En ese año se conmemoraba el centenario del acuerdo cordial celebrado entre Francia y el Reino Unido, con el rey Eduardo VII como artífice principal de esta alianza entre países que pasaron de ser rivales a ser aliados  en ese histórico momento.

Marc Chagall Premier Clu Classé Bordeaux

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Una larga historia, una misma familia

Sus orígenes se remontan al siglo XVIII, aunque la familia Rothschild, con una larga tradición en las finanzas, adquirió la propiedad en 1853 y continúa siendo propietaria de la firma.

En la exposición de París de 1855, el vino Chateau Mouton Rothschild no fue incluido entre los “Premier Grand Cru”. Fue recién en 1973 cuando pasó a integrar este selecto grupo, con la particularidad de haber sido la única etiqueta que ingresó desde la creación de la categoría en 1855. Completan la nómina Chateau Latour, Chateau Lafite Rothschild, Chateau Margux y Chateau Haut-Brion.

¿Cuál es la cepa que distingue un Chateau Mouton Rothschild? Principalmente se trata de un vino tinto, complejo, pero por sobre todo elegante y de asombrosa capacidad para envejecer en botella. Es una combinación de cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot y en algunas oportunidades petit verdot, característica cepa de corte.

La grava es la principal composición del suelo donde crece la uva. En efecto, Pauillac tiene esta característica, que es fundamental para la longevidad y el cuerpo del vino. En cuanto a las técnicas de vinificación, Chateau Mouton Rothschild combina técnicas ancestrales con modernas tecnologías, dando así un aire fresco a la ya tradicional producción.

La fermentación se realiza en toneles de roble para luego pasar a barricas de ese mismo material, de primer uso, donde permanecen entre 18 y 22 meses, para luego continuar su envejecimiento en botella, factor que favorece la cotización a medida que transcurre el tiempo.

El precio de la unidad depende de la añada, aunque también influye la etiqueta y el artista que la pintó, al igual que el lugar donde se realice la compra. Podría oscilar entre 750 y 850 dólares, aunque el importe treparía por las nubes si se trata de alguna unidad extinta con etiqueta de un artista ya desaparecido.  En el Museo del Vino en Arte, instalado en el castillo, se puede apreciar la colección completa desde 1945 a la fecha, hecho que merece apuntar una visita si es que planeas un viaje a Burdeos, la cuna de los vinos ilustres.