Jorge Rial destapó el escándalo artístico del momento luego de unas jornadas cargadas de críticas. Claro que hablamos del caso de Olga, streaming que realizó una parodia del pesebre y obtuvo el rechazo de algunos religiosos que compartieron su malestar en las redes sociales.
Respecto a la controversia, Jorge Rial destacó: «Lo del pesebre se hizo muchas veces. Creo que hay una mezcla ahí de los medios tradicionales que le tienen cierta bronca a la irrupción del streaming, entonces cuando pueden castigan».
«He escuchado a gente decir ‘hay que cerrar Olga’. Explotó por todos lados, yo soy católico y no me mueve, sé que es humor. No me gustó artísticamente. Muchos han aprovechado para sacar el antisemitismo más rancio», afirmó el comunicador y expuso lo sucedido en las plataformas digitales.
Por último, Jorge Rial comentó que algunos creyentes quieren presentarse en las inmediaciones de Olga para expresar su descontento: «Además, molesta que estos pibes hayan salido con esto… entonces quieren reventarlo. Un cura represor va a llevar adelante una misa en Olga. Me da bronca que el tipo que organizó la visita a los genocidas ahora da misa para repudiar en este caso puntual a Olga. Parece que lo de Luzu no los ofendió«.
Jorge Rial habló del futuro de Viviana Canosa
«Viviana Canosa va a estar en El Trece, a la tarde. Ella fue crítica en la última etapa y le costó. Eso la lleva a Canal Trece, creo que va a hacer un magazine. El tema no era Viviana Canosa, hay una idea que recorre a la derecha de una manera particular. La mandan a la tarde para desactivarla, porque en El Trece no hacés política, por eso están desactivando todo…», aclaró el integrante de C5N.
Además, el famoso habló de los «enemigos» de Javier Milei dentro del periodismo: «Me confirmaron que Bonelli no quiere los domingos, lo están mirando en A24 para llevárselo pero no convence». «Milei tiene a cuatro periodistas que odia de verdad: uno es Bonelli, la otra es María Laura Santillán, Fontevecchia y Longobardi», aclaró el comunicador respecto a los comunicadores que no son del agrado del presidente.
