Fiel a su estilo provocador, José Luis Chilavert volvió a sacudir el avispero del fútbol sudamericano con declaraciones que no pasaron desapercibidas. En una entrevista distendida con el youtuber Ezzequiel, el exarquero paraguayo se animó a compararse con los gigantes del fútbol moderno: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. “Hoy valdría como Messi o Cristiano”, disparó sin rodeos, convencido del valor que tendría su figura en el fútbol actual.
A lo largo de su carrera, Chilavert fue mucho más que un arquero. Con 62 goles oficiales, un liderazgo indiscutido y títulos internacionales como la Copa Libertadores y la Intercontinental, ambas ganadas con Vélez en 1994, se construyó un perfil único que lo sigue distinguiendo entre los grandes. Aunque admite que le quedó una cuenta pendiente, que fue ganar un Mundial con Paraguay, no duda en afirmar que su legado se mantiene vigente.
En la misma charla, recordó que su rendimiento lo puso en la órbita de equipos como Boca y River, pero aseguró que, por su personalidad, se sentía más identificado con el conjunto de La Ribera. “Por mi perfil, podría haber jugado en Boca”, confesó, dejando entrever que su temperamento encajaba mejor en un club de carácter popular y aguerrido.
Boca, River y el eterno debate de grandeza
Las comparaciones entre los dos gigantes del fútbol argentino no podían faltar, y Chilavert no esquivó el tema. De hecho, se metió de lleno en una polémica que genera pasiones desde hace décadas. “Boca es más grande que River”, afirmó con firmeza, agregando que “la Bombonera es la cancha más difícil de la Argentina”.
También lanzó una frase que pareció tener destino claro: “Descender es lo peor que le puede pasar a un club”. Aunque no mencionó directamente al club de Núñez, la referencia fue más que evidente y despertó reacciones en redes sociales.
Un legado que sigue generando impacto
Aunque ya retirado, Chilavert sigue siendo una figura influyente tanto por su pasado glorioso como por sus constantes apariciones mediáticas. Fue elegido mejor arquero del mundo en tres oportunidades (1995, 1997 y 1998) por la IFFHS, y su capacidad para romper moldes sigue dando que hablar.
Su última aparición pública volvió a dejar en claro que, más allá del tiempo, mantiene intacto ese estilo frontal y polémico que lo convirtió en una leyenda. Entre goles, atajadas, títulos y frases filosas, su nombre sigue resonando con fuerza cada vez que se habla de fútbol en Sudamérica.