Tras el fallecimiento de Jorge Lanata, surgió una controversia relacionada con una deuda de más de 300 mil dólares que Radio Mitre reclama a los herederos del periodista. Esta cifra corresponde a un préstamo de 400 mil dólares que Lanata habría solicitado para realizar reformas en su residencia de Punta del Este.
Según el periodista Luis Ventura, el dinero fue destinado a la remodelación de la cocina y la instalación de un baño adaptado para la discapacidad del conductor, quien utilizaba bastón, muleta y silla de ruedas. “La cifra que Lanata pidió no fueron 600 mil dólares, fueron 400, y la deuda es de 300 mil tal como se dijo”.
Sin embargo, Ventura también reveló que Lanata gastó entre 50 y 60 mil dólares adicionales en relojes y obras de arte, lo que generó tensiones con su pareja, Elba Marcovecchio.
Por su parte, Sara Stewart Brown, expareja de Lanata y madre de su hija Lola, afirmó que el dinero se utilizó para la compra de un departamento para Marcovecchio. Esta declaración provocó una respuesta airada de la abogada, quien desmintió rotundamente la información y calificó las acusaciones de inadecuadas.
Elba Marcovecchio, al regresar de París, expresó su malestar en el programa «Intrusos» (América TV), aclarando que el monto y el destino del dinero no eran los que se habían divulgado y que los detalles de su relación con Lanata eran asuntos privados.
La situación se complica aún más debido a que Radio Mitre reclama el pago de la deuda a los herederos de Lanata, lo que ha generado tensiones entre las partes involucradas. Marcovecchio indicó que se tomará el tiempo necesario para analizar la documentación pertinente y resolver la situación de manera adecuada.
Este escándalo pone en evidencia las complejidades de la sucesión de figuras públicas y cómo las decisiones financieras pueden afectar a las personas cercanas. A medida que se desarrollen los acontecimientos, es probable que surjan más detalles sobre el destino de la deuda y las posibles repercusiones legales para los herederos de Lanata.
