El Gobierno de Javier Milei anunció la suspensión de las retenciones a todos los granos hasta el 31 de octubre —o hasta alcanzar exportaciones por USD 7.000 millones. La medida generó un inmediato vendaval de reacciones en la oposición y el sector agroindustrial. El vocero presidencial, Manuel Adorni, fue el encargado de comunicar la decisión que, según explicó, busca incentivar la liquidación de divisas en medio de la tensión cambiaria. Paralelamente, el respaldo del Tesoro de Estados Unidos impulsó una fuerte suba de los bonos argentinos, aunque desde la oposición calificaron la iniciativa como un “manotazo de ahogado”.
La decisión oficial se conoció tras una semana complicada en el mercado financiero. Es que dólar oficial trepó a $1.515 y las reservas del Banco Central sufrieron una merma superior a los USD 1.100 millones. Bajo ese marco, el gobierno libertario apeló a un esquema de emergencia. ¿El objetivo? Reforzar el ingreso de dólares y dar aire al plan económico.
En simultáneo, Estados Unidos manifestó que está dispuesto a “hacer lo necesario” para apoyar a Argentina frente a la inestabilidad. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó que se evalúan mecanismos como líneas de swap, compras de deuda soberana o asistencia directa al Banco Central. Esa señal fue clave para el repunte inmediato de los bonos bajo legislación de Nueva York, que llegaron a subir hasta un 11% en la jornada.
La oposición cargó contra el plan oficial
Desde la vereda opositora, las críticas fueron inmediatas. El gobernador bonaerense Axel Kicillof sostuvo que Milei “profundiza un rumbo económico dañino”. También cuestionó la apertura de importaciones que, según dijo, provocó pérdida de empleo. En tono irónico, pidió al Presidente que le consulte a Donald Trump —con quien se reunirá en su viaje a Nueva York— sobre la necesidad de defender la industria nacional con medidas proteccionistas.
En la misma línea, Sergio Massa comparó la iniciativa con una reedición del “dólar soja”, pero “sin sequía, aunque con blanqueo y nuevo préstamo del FMI”. Por su parte, el diputado Germán Martínez calificó el posible financiamiento del Tesoro estadounidense como “la demostración del fracaso del plan económico de Milei y Caputo”.
El rechazo también llegó desde la izquierda. Nicolás del Caño denunció que la baja de retenciones “beneficia a grandes empresarios y millonarios” mientras se suspenden leyes clave como la de Emergencia en Discapacidad. En tanto, el diputado Itai Hagman describió las medidas como “inmorales, contradictorias e ilegales”.
Más voces críticas y advertencias por la soberanía
La diputada de la Coalición Cívica, Marcela Campagnoli, acusó al Gobierno de implementar otro “plan platita” de corto plazo. A su vez, Victoria Tolosa Paz aseguró que Milei busca “hipotecar la soberanía económica” con negociaciones bilaterales con Washington. Desde Córdoba, Natalia de la Sota reclamó que la baja de retenciones se mantenga después de las elecciones legislativas de 2026. Al mismo tiempo, su colega Oscar Agost Carreño advirtió sobre un “salvataje urgente” que compromete la transparencia y la independencia del país.
El director del Banco Provincia, Sebastián Galmarini, señaló que se trata de un “plan dólar barato para todos hasta las elecciones”. Además, lamentó que no haya fondos para universidades ni hospitales. En el mismo tono, la exdiputada Jimena López acusó al Gobierno de haber “quemado” recursos extraordinarios provenientes de cosechas récord y del FMI “en la timba financiera”.
Milei y Caputo pretenden no aplicar la Ley de Emergencia en Discapacidad. Para eso NO hay plata.
— GERMAN MARTINEZ (@gerpmartinez) September 22, 2025
Pero hasta el 31 de octubre bajan a cero los derechos de exportación. Para eso SÍ hay recursos.
Ya no se puede disimular. El programa económico hace agua por todos lados. pic.twitter.com/7h0rv9MAYA
