Leandro Paredes, capitán de Boca Juniors, encendió las alarmas en el cuerpo técnico y entre los hinchas por un dato inesperado y que pasó desapercibido de cara a los próximos compromisos, principalmente el Superclásico.
Es que, luego de recibir su cuarta tarjeta amarilla en apenas 12 fechas del torneo (11 para él), el volante central quedó a solo una amonestación de la suspensión. Esto pasó casi inadvertido durante el partido contra Belgrano y podría tener consecuencias para los próximos encuentros pensando la cercanía del encuentro ante River.
Ahora, hay un dilema estratégico en el club: arriesgarse o jugar con el freno de mano. Si Paredes recibe una quinta amarilla en el próximo partido, que se jugará el lunes contra Barracas Central, se perdería el crucial partido ante Estudiantes en La Plata. Luego, llegará el cotejo con el clásico de toda la vida.
?El momento en que LEANDRO PAREDES es AMONESTADO por Pablo Dóvalo y acumula su 4° amarilla en el torneo.
— Boca Juniors – La12Tuittera (@la12tuittera) October 20, 2025
??Una más y se perderá el siguiente encuentro.pic.twitter.com/nr7UMFvHIz
La tendencia del volante que alarma a Boca
Para los expertos en estadística, el riesgo que corre Paredes no es un hecho aislado. A lo largo de su carrera, el volante mantuvo una constante: su intensidad, el roce en la disputa y el diálogo en el campo lo hacen altamente propenso a ser amonestado.
Los datos confirman esta tendencia: en uno de cada cuatro partidos, el jugador de la Selección ve la amarilla. Esto equivale a un impactante 26% de sus encuentros oficiales. En 428 partidos disputados entre Boca, Roma, PSG, Juventus, Zenit y otros clubes, Paredes acumuló un total de 111 tarjetas amarillas.
Hoy, en su regreso a Boca, los números se mantienen intactos. Acumula cuatro amarillas en 11 partidos del torneo local (o cinco en 12 si se suma la Copa Argentina).
