A pocas horas de su participación en el Gran Premio de Australia, Franco Colapinto arribó al aeropuerto de Shanghái. El argentino inicia los preparativos correspondientes a la segunda fecha del calendario oficial de la Fórmula 1. El piloto de Alpine fue recibido por fanáticos locales, quienes le entregaron diversos obsequios vinculados a la cultura china, como peluches de osos panda y golosinas.
Fiel a su estilo personal, el corredor pilarense volvió a mostrar su fanatismo por Boca. Lució un piluso con los colores del club xeneize durante su llegada a la terminal. Colapinto busca capitalizar el entusiasmo de los seguidores antes de trasladarse al Circuito Internacional de Shanghái para las sesiones de entrenamiento.
Este nuevo desafío representa una oportunidad clave para dejar atrás lo sucedido en Melbourne, donde finalizó en la 14ª posición. Aquella jornada inaugural estuvo marcada por una penalización de «Stop and Go» que relegó al argentino en el clasificador final de la competencia.
La autocrítica de Alpine por la sanción a Colapinto
La sanción en el circuito de Albert Park se originó por una infracción al reglamento que prohíbe trabajar en los autos 15 segundos antes del inicio de la vuelta de formación. Los mecánicos de la escudería francesa tocaron el monoplaza de Colapinto fuera del tiempo permitido. Derivó en el castigo de los comisarios deportivos.
«Fue un error de procedimiento; aprenderemos de esto, lo corregiremos y no volverá a ocurrir», expresó Steve Nielsen, director deportivo de Alpine. El directivo destacó que, más allá de la falla administrativa del equipo, Colapinto no cometió errores conductivos durante el fin de semana.
La actividad oficial en China comenzará en los próximos días, donde Franco Colapinto intentará optimizar el ritmo de su vehículo para luchar por sus primeros puntos en la máxima categoría del automovilismo mundial.
