El Gobierno envió este martes al Senado el proyecto de reforma electoral, pero ya reconoce que no tiene los votos necesarios para eliminar las elecciones PASO. La iniciativa contempla suprimir las primarias, aumentar los requisitos para el reconocimiento de partidos a nivel nacional y eliminar el financiamiento público para las campañas electorales, tres puntos que generan resistencias en distintos bloques que el oficialismo necesita para alcanzar las mayorías requeridas.
Las leyes de reforma electoral exigen mayorías agravadas de 37 votos en el Senado y 129 en Diputados, umbrales que La Libertad Avanza no puede alcanzar por sus propios medios. Si bien el oficialismo construyó una base de aliados que incluye a radicales, el PRO, Provincias Unidas y bloques provinciales de Misiones, Chubut, Neuquén, Salta, Tucumán y Santa Cruz, esa coalición no siempre opera de manera uniforme. «Acá mandan los números, con lo cual veremos hasta dónde podemos avanzar», admitió una legisladora oficialista a la Agencia Noticias Argentinas.
La UCR se distancia
La UCR es uno de los bloques que más complica el esquema oficial. Con una decena de votos clave para alcanzar las mayorías agravadas, los radicales se oponen a la eliminación de las PASO. El senador Maximiliano Abad fue claro al respecto: «La eliminación de las PASO sin pensar un sistema alternativo de carácter público y con garantías judiciales es volver atrás, a un esquema donde un puñado de dirigentes decide la totalidad de las listas». Sin embargo, abrió la puerta a una negociación: «Estamos abiertos a una modernización de las PASO. Por ejemplo, es razonable evitar gastos y movilizaciones cuando hay lista única».
Abad también defendió la función que las primarias cumplieron en el sistema político argentino, en rechazo a la nueva reforma electoral. «En la Argentina es cada vez más frecuente la conformación de frentes o alianzas electorales integradas por varios partidos. Por eso, las PASO cumplieron con el objetivo de ordenar las candidaturas. El sistema que las reemplace o modernice tiene que cumplir con ese rol», sostuvo, marcando una posición que comparten otros sectores de la oposición dialoguista.
Otros rechazos al proyecto
El PRO también objeta la eliminación de las PASO, y la totalidad del interbloque justicialista de 25 miembros rechaza la propuesta. Esa suma de resistencias convierte la reforma electoral en una causa prácticamente perdida en el formato que plantea el Gobierno. Una de las alternativas que algunos bloques aliados buscarán instalar es transformar las primarias de obligatorias en optativas, aunque esa salida también enfrenta obstáculos: el oficialismo se niega a financiar cualquier tipo de comicio primario, lo que haría inviable esa variante en la práctica.
En ese escenario, La Libertad Avanza descarta repetir la fórmula del año pasado, cuando las PASO fueron simplemente suspendidas para las elecciones de 2025. La conducción del bloque oficialista prefiere avanzar hacia una solución definitiva antes que volver a una prórroga que deja el problema sin resolver. Por eso, la estrategia apunta a alcanzar los acuerdos necesarios para eliminar al menos la obligatoriedad de realizar las primarias en agosto, aunque sin consenso sobre el financiamiento el margen de negociación es estrecho.
Reforma electoral: la oposición dialoguista apoya Ficha Limpia pero pone reparos para eliminar las PASO
— Defendé la Democracia Hoy… (@dolarsmallface) April 22, 2026
Tanto el PRO como la UCR tienen incertidumbre sobre el proyecto del Ejecutivo y malestar por llevar adelante un debate apresurado.
