La derrota de Boca por 1-0 ante Cruzeiro en Brasil dejó un sabor amargo que fue más allá del resultado. El equipo sintió que el partido se desvirtuó por decisiones arbitrales que terminaron influyendo directamente en el desarrollo del juego. Y tras el mismo, jugadores como Santiago Ascacibar y Nicolás Figal mostraron un claro descontento.
En ese contexto, el foco estuvo puesto en el rendimiento de Esteban Ostojich. La expulsión de Adam Bareiro sobre el cierre del primer tiempo marcó un antes y un después, y dentro del plantel no ocultaron su disconformidad con lo ocurrido.
El protagonista principal en las declaraciones fue Santiago Ascacíbar, quien expresó su malestar tras el encuentro. Según informó Planeta Boca Juniors, el mediocampista fue claro al analizar la actuación del juez: “Da bronca porque el partido era normal y a los 5 minutos amonesta al capitán, algo que podía estirar un poco más. Se apuró en la doble amarilla, pero ahora va a haber que trabajar”.
En la misma línea se manifestó Nicolás Figal, que ingresó en el complemento y también hizo referencia al impacto de esa decisión. “El árbitro tuvo ese error y te condiciona, no le echo la culpa, pero somos seres humanos y se puede equivocar. En este partido se equivocó y, antes de eso, estábamos en partido. Son partidos que se definen por detalles”, sostuvo el defensor, remarcando cómo influyó en el trámite.
Leandro Paredes también cuestionó a Ostojich
Las críticas no quedaron solo en esos dos protagonistas. Leandro Paredes también dejó su postura tras el encuentro y fue contundente al referirse a la expulsión.
“Sin dudas se nos hizo cuesta arriba después de la expulsión. Creo que estábamos muy bien, así y todo no sufrimos tanto. El problema es cuando los árbitros quieren ser más protagonistas que los jugadores”, expresó el mediocampista, dejando en claro el malestar general dentro del plantel por lo sucedido en Brasil.
De esta manera, en Boca quedó la sensación de que el arbitraje tuvo un rol determinante en el resultado. Más allá de la autocrítica, los jugadores coincidieron en que el partido estaba parejo hasta esa jugada que terminó inclinando la balanza.
