Rodolfo Aguiar, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), dejó en claro su posición ante el acto de la CGT en Plaza de Mayo. El titular del gremio también apuntó contra el presidente Javier Milei, quien aseguró que no hay margen para el diálogo con el Gobierno. «Nosotros dijimos diálogo cero, no podemos dialogar con este gobierno», lanzó sin rodeos este jueves durante una entrevista en Radio Con Vos.
«Cambiaron recursos por explotación»: Aguiar contra la CGT
Uno de los momentos más calientes de la entrevista fue cuando Aguiar apuntó directamente contra el sector del movimiento obrero que se sentó a dialogar con el gobierno durante la discusión de la reforma laboral. Para el titular de ATE, ese acuerdo fue una traición lisa y llana a los trabajadores.
«Hubo una parte del sindicalismo que se sentó a dialogar con el gobierno para salvar el financiamiento de los gremios. Quitaron los artículos de la ley que perjudicaban a los sindicatos, pero quedaron todos los que perjudican a los laburantes», denunció. Y no le ahorró adjetivos a la jugada: «Cambiar, canjear recursos por explotación, como quedó a la vista esa madrugada».
"Nosotros dijimos diálogo cero, no podemos dialogar con este Gobierno"
— Radio Con Vos 89.9 (@radioconvos899) April 30, 2026
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, sobre el paro por el día del trabajador. pic.twitter.com/wdg31IPo9H
Aguiar fue también tajante sobre la estrategia de judicialización que adoptaron algunos gremios para frenar la norma. «La judicialización no puede ser el plan A del sindicalismo argentino para frenar la reforma laboral. Nosotros dijimos judicialización sí, pero no como una excusa para no luchar». Y fue más allá: «La única manera de frenar la reforma laboral es estando en la calle. La tenemos que derogar en los hechos. Esta vez la lapicera la tenemos los trabajadores«.
El FRESU y el desafío de organizar a los trabajadores
Aguiar explicó el sentido del plenario convocado para este jueves en Pilar, donde se reunirán gremios de tres centrales obreras para debatir lo que llamó «un programa del movimiento obrero». Pero advirtió que ese programa debe ir más allá de los trabajadores formales y alcanzar a quienes quedaron afuera del sistema.
«Esta clase trabajadora que tenemos que ir a buscar no tiene nada que ver con aquella de los 90. ¿Cómo organizamos a las trabajadoras y a los trabajadores de aplicación? ¿Cómo organizamos a aquellos que están al margen del mercado laboral formal?«, planteó. Y tiró una imagen que define su visión: «Si a alguien que trabaja en una aplicación le roban la moto y todos sus compañeros se ponen de acuerdo para ir a recuperarla, ahí hay un sindicato, sin que ellos lo sepan«.
También habló del humor social y de cómo lo percibe desde ATE: «Tengo la sensación de que el humor social empezó a cambiar. En el último paro, la sociedad nos empieza a apoyar nuevamente. Esa campaña de estigmatización sobre el empleo público y el sindicalismo empieza a quedar atrás».
La autocrítica y los temas que la oposición evita
Aguiar no solo disparó contra el Gobierno, también metió el dedo en la llaga de la oposición política y del propio peronismo. «Ese programa tiene que empezar a poner sobre la mesa aquellos temas sobre los cuales la oposición política se ha autocensurado», afirmó, y mencionó dos en particular: el impuesto a las grandes fortunas y la discusión sobre el déficit cero como dogma económico.
«El déficit cero es una construcción teórica del neoliberalismo. Un Estado no es una empresa. El Estado bien podría estar trabajando a pérdidas en momentos de crisis tan profunda como esta para estar al lado de su pueblo», sostuvo.
Y no esquivó la autocrítica hacia el propio campo: «A mí me decían no hagamos olas porque viene la derecha cuando estaba Alberto Fernández. Muchachos, le garantizaron un mar tan sereno que le asfaltaron el camino a la derecha hacia la Casa Rosada».
Aguiar cerró con una definición sobre la autonomía sindical que sonó como un mensaje para toda la oposición: «Acá no manda el presidente, un gobernador o un intendente. Ni siquiera si es peronista. Los que deciden son los trabajadores en las asambleas».
