Boca atraviesa uno de sus mejores momentos en la temporada. Luego de un arranque con dudas, el equipo de Claudio Úbeda logró consolidarse con resultados importantes: se metió en la pelea del torneo local, arrancó con puntaje ideal en la Copa Libertadores y además se quedó con el Superclásico.
En ese contexto, uno de los futbolistas que levantó su nivel y se volvió clave es Adam Bareiro, quien además de aportar goles, también tomó protagonismo fuera de la cancha con declaraciones que no pasaron desapercibidas.
La promesa interna que ilusiona en Boca
El delantero paraguayo dejó en claro cuál es la ambición del plantel en el plano internacional y sorprendió por la contundencia de su objetivo.
“Nosotros nos propusimos jugar los 13 partidos de la Copa, vamos por dos y vamos por buen camino”, aseguró, dejando en evidencia que Boca apunta directamente a llegar hasta la final de la Copa Libertadores 2026.
Lejos de quedarse ahí, también reflejó lo que significa este desafío para el grupo: “Es una locura, el sueño más grande, la gente te lo hace saber todo el tiempo”.
Con triunfos ante Universidad Católica y Barcelona de Guayaquil, el equipo ya dio los primeros pasos y lidera su grupo, que también comparte con Cruzeiro, uno de los rivales más exigentes.
Su frase sobre la polémica que encendió todo
Bareiro no esquivó el tema más caliente del Superclásico y fue tajante al analizar el reclamo de River por el penal en el final del partido.
“Buscar un penal ahí es exponer a un árbitro que no influyó en nada en el partido”, lanzó sin rodeos, en referencia a la jugada entre Lautaro Blanco y Lucas Martínez Quarta.
Pero fue todavía más lejos con su postura: “Es algo muy rebuscado, esas jugadas pasan muchas veces. Si eso es penal, habría seis o siete por partido. Para mí era inexistente”.
El delantero, que ya suma 5 goles en 11 partidos, vivió un encuentro especial por su pasado en Núñez y respondió dentro y fuera del campo.
Boca se ilusiona con todo
El presente del equipo genera entusiasmo puertas adentro y también en los hinchas, que empiezan a ilusionarse con pelear todos los frentes.
Con una idea más clara, un once consolidado y referentes que levantan la voz, Boca no solo celebra el triunfo ante River: empieza a proyectarse en grande para la Libertadores.
Y con frases como las de Bareiro, el mensaje es claro: el objetivo no es competir, es llegar hasta el final.
