El Boca de Claudio Úbeda atraviesa un gran momento en la Copa Libertadores y no solo depende de lo que haga dentro de la cancha. En un grupo que promete ser parejo, cada resultado empieza a tener un peso específico en la tabla. Y eso puede marcar el rumbo de la clasificación en estas primeras fechas del certamen continental.
El triunfo ante Barcelona de Ecuador ya había dejado al Xeneize bien posicionado, pero todavía restaba un partido clave para completar la jornada. En ese contexto, el duelo entre Cruzeiro y Universidad Católica aparecía como un cruce determinante para entender cómo quedaría configurado el grupo tras la segunda fecha.
Finalmente, el resultado terminó siendo ideal para Boca: Universidad Católica se impuso por 2-1 ante Cruzeiro en Belo Horizonte. Este marcador generó un escenario muy favorable para el conjunto argentino, que logró beneficiarse directamente sin necesidad de saltar al campo de juego.
Con este desenlace, Boca quedó como único líder del grupo con 6 puntos, producto de sus dos victorias consecutivas en el inicio del certamen. Detrás, tanto Cruzeiro como la Católica se ubican con 3 unidades, mientras que el elenco de Guayaquil cierra la tabla sin haber sumado puntos hasta el momento.
Además, esta diferencia le permite al equipo tomar aire en una zona que se perfila muy disputada, donde cada punto puede ser determinante a la hora de definir los clasificados a la siguiente fase.
Un grupo que empieza a tomar forma favorable
Este resultado no solo le permite a Boca mirar a todos desde arriba, sino que además marca una tendencia en el desarrollo del grupo. Al repartirse los puntos entre sus principales competidores, el equipo logra sacar una ventaja inicial que puede ser clave pensando en la clasificación.
De cara a lo que viene, el Xeneize tendrá la posibilidad de seguir ampliando la diferencia cuando enfrente a sus rivales directos, sabiendo que cada triunfo puede acercarlo cada vez más a los octavos de final en una Copa donde empezar bien suele ser determinante.
