El Grupo D de la Copa Libertadores empieza a apretarse más de la cuenta y Boca ya no tiene el margen que tenía fechas atrás. Tras la caída ante Cruzeiro en Brasil, el equipo dirigido por Claudio Úbeda quedó obligado a mirar de reojo lo que sucedía en el otro partido de la zona.
Ese encuentro podía marcar un quiebre en la tabla. Y finalmente, el resultado no fue el que más le convenía al equipo de la Ribera, que ahora ve cómo la pelea por la clasificación se vuelve mucho más ajustada.
El protagonista es Universidad Católica. Según se desprende de los resultados de la jornada, el conjunto chileno se impuso ante Barcelona de Ecuador y sumó tres puntos clave en el grupo, dejando al equipo ecuatoriano sin unidades en lo que va del certamen.
Este triunfo le permitió meterse de lleno en la pelea, acortando distancias con Boca y Cruzeiro. De esta manera, el grupo dejó de tener diferencias claras y pasó a ser una zona mucho más pareja de cara a lo que resta de la fase.
En paralelo, el Xeneize quedó con la obligación de sumar en los próximos compromisos para no complicar su clasificación. Hasta el momento, se mantiene en los primeros puestos, pero ahora con rivales mucho más cerca en la tabla.

Cómo quedó la tabla y qué necesita Boca
Con este resultado, Universidad Católica se acercó en puntos y dejó atrás a Barcelona, que sigue sin sumar en el grupo. Además, los chilenos se ubican en la primera posición por enfrentamientos entre los equipos. El panorama cambió por completo y ahora hay varios equipos con chances concretas de meterse en octavos.
Para Boca, el margen de error se redujo considerablemente. Si bien sigue dependiendo de sí mismo, ya no puede permitirse más tropiezos si quiere asegurar su clasificación sin sobresaltos.
En este contexto, los próximos partidos serán determinantes. Con un grupo más competitivo de lo esperado, el equipo deberá reaccionar rápido para no poner en riesgo su continuidad en la Copa Libertadores.
