River encara la parte decisiva de la temporada con una noticia que cambia el panorama. Mientras el equipo busca dejar atrás el golpe del Superclásico y enfocarse en la Copa Sudamericana y los playoffs, Eduardo Coudet recibe una solución que no estaba disponible hasta ahora.
Se trata de un regreso muy esperado dentro del plantel, que puede modificar el armado del mediocampo.
El regreso que esperaba Coudet
Después de varios meses afuera por lesión, Maximiliano Meza vuelve a meterse en la dinámica del equipo. El volante, que había sufrido una dolencia importante que lo obligó a pasar por el quirófano, ya trabaja a la par y empieza a ganar terreno.
Desde el entorno del club aseguran que su evolución es positiva y que el entrenador lo tiene en cuenta: “Está muy bien considerado y ya realiza trabajos en campo”, revelaron sobre su situación actual.
Su perfil encaja con lo que busca el DT: un mediocampista con equilibrio, dinámica y capacidad para conectar líneas.
Una alternativa que cambia el escenario
La vuelta de Meza no es un detalle menor. River suma una pieza que puede aportar variantes en una zona donde hubo irregularidad durante gran parte del semestre.
Además, su presencia podría influir directamente en las decisiones del mercado, ya que el cuerpo técnico ahora cuenta con una opción más dentro del plantel.
En un equipo que necesita recuperar solidez y funcionamiento, su regreso aparece como una solución interna clave.
Se juega mucho más que un lugar
El desafío para Meza será grande. Su último partido fue en noviembre de 2025, por lo que deberá recuperar ritmo y demostrar que puede ser determinante.
Pero no solo eso: también está en juego su continuidad. Su contrato finaliza el 31 de diciembre, y en los próximos meses deberá definir su futuro junto a la dirigencia.
River lo recupera en un momento justo. Y para Coudet, puede significar algo más que una alternativa: una pieza capaz de cambiar el equipo en la recta final.
