River empieza a moverse fuerte en el mercado y hay un nombre que tomó protagonismo en las últimas horas. Por pedido directo de Eduardo Coudet, la dirigencia activó gestiones por un mediocampista que brilla en Europa y que podría convertirse en refuerzo clave.
Se trata de Mauro Arambarri, una de las piezas más importantes del Getafe, por quien el club ya dio los primeros pasos concretos.
El volante que pidió Coudet para cambiar el mediocampo
Desde su llegada, el entrenador dejó en claro que pretende reforzar zonas puntuales del equipo. Y el mediocampo aparece como una de las prioridades para el próximo semestre.
En ese contexto, el elegido es Arambarri, un futbolista con experiencia, despliegue y recorrido internacional. Coudet lo conoce bien de su paso por el fútbol español y considera que puede aportar equilibrio inmediato.
Además, el DT ya habría tenido contacto con el jugador, lo que marca el interés real en sumarlo.
Reunión clave y oferta en marcha
Las negociaciones no quedaron solo en un interés. River avanzó y ya presentó una propuesta verbal tanto al futbolista como al Getafe, en busca de acercar posiciones.
Incluso, hubo un movimiento que no pasó desapercibido: Enzo Francescoli se reunió con el entorno del jugador durante la visita del equipo en Copa Sudamericana, un gesto que evidencia la intención de cerrar la operación.
Desde España ven con buenos ojos la posibilidad, y los números que maneja River no estarían lejos de lo que podrían aceptar.
La respuesta formal podría llegar en mayo, momento clave para definir el futuro del mediocampista.
Un perfil consolidado en Europa
Arambarri no es una apuesta: es una realidad. Con más de 250 partidos en Getafe, se consolidó como uno de los referentes del equipo desde su llegada en 2018.
En ese tiempo acumuló 22 goles y 14 asistencias, además de una presencia constante en el once titular.
A sus 30 años, el uruguayo podría dar un giro en su carrera y River aparece como una opción concreta, aunque no sencilla.
Mientras tanto, en Núñez esperan una definición. Porque si la negociación avanza, podría ser uno de los grandes golpes del próximo mercado.
