El futuro de Marcelo Saracchi dio un giro inesperado en las últimas horas y sorprendió puertas adentro de Boca Juniors. Cuando todo apuntaba a que el lateral regresaría al club tras su paso por Escocia, desde el Celtic tomaron una decisión fuerte: avanzar para quedarse con su ficha de manera definitiva.
La dirigencia del conjunto europeo ya empezó a moverse y tiene en agenda una reunión clave en las próximas semanas con el entorno del jugador. El objetivo es claro: negociar directamente con Boca, que mantiene el contrato del defensor vigente hasta diciembre de 2027, y evitar su regreso al fútbol argentino.
El cambio de postura que sorprende en Europa
Aunque su participación no fue como titular indiscutido, Saracchi logró meterse en la rotación del equipo y sumar minutos importantes en la temporada. En total, acumuló más de 900 minutos en 23 partidos, un registro que terminó siendo suficiente para convencer al Celtic de apostar por su continuidad.
Lo llamativo es que, semanas atrás, el escenario era completamente distinto. En ese momento, desde Escocia no contemplaban ejecutar una compra y el regreso a Boca parecía un hecho. Sin embargo, su rendimiento y contexto cambiaron el análisis interno del club.
El negocio que ilusiona a Boca
Si la operación se concreta, en Boca entienden que podría tratarse de una salida muy favorable desde varios aspectos. Por un lado, liberarían un cupo de extranjero, algo clave pensando en el armado del próximo plantel y el mercado de pases.
Pero además, hay un punto económico que pesa fuerte: el club lo incorporó con el pase en su poder tras su etapa en Europa, por lo que cualquier cifra que ingrese representará ganancia directa para las arcas del club. Actualmente, su valor ronda los 2 millones de euros, una referencia que podría marcar el piso de la negociación.
Un contexto que también juega para el jugador
Más allá de lo que implica para Boca, la continuidad en Europa también aparece como una solución lógica para el propio Saracchi. En caso de regresar, su panorama no era sencillo: la competencia en su puesto es alta y su lugar dentro del equipo no estaba garantizado.
Con futbolistas ya asentados en su posición y antecedentes recientes donde no fue prioridad para el cuerpo técnico, su vuelta podía derivar rápidamente en una nueva salida. Por eso, la opción de seguir en el Celtic empieza a tomar cada vez más fuerza.
De esta manera, lo que parecía una vuelta casi obligada empieza a transformarse en una operación que podría cerrar de forma positiva para todas las partes. Ahora, todo dependerá de si las negociaciones avanzan y logran un acuerdo antes del 30 de junio, fecha límite que marcará el desenlace de esta historia.
