Connect with us

Hola, qué estás buscando?

POLÍTICA

El reclamo silencioso que unificó al PRO en la cena de Fundación Pensar

 

Los principales referentes del partido amarillo dejaron un mensaje directo hacia el Gobierno nacional y marcaron presencia con la mira puesta en el 2027.

 
PRO

El PRO realizó su cena anual de la Fundación Pensar en el predio de La Rural, un evento que mostró el músculo político del espacio. Sin embargo, más allá de los discursos oficiales sobre el futuro del país, el tema que dominó las conversaciones privadas en las mesas fue la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Aunque el partido que preside Mauricio Macri se mantiene como el aliado más importante de La Libertad Avanza, el malestar interno por el caso Adorni es total. Entre los principales dirigentes existe un consenso firme: consideran que el Gobierno nacional ya cuenta con la información necesaria para apartar al funcionario de su cargo.

El pedido de expulsión en los pasillos de La Rural

Los referentes del espacio, incluidos María Eugenia Vidal y Jorge Macri, evitaron hacer críticas públicas explosivas para no quebrar la relación con la Casa Rosada. No obstante, en las charlas fuera de micrófono, la postura de los asistentes reveló una decisión unánime sobre el futuro del jefe de Gabinete.

Por su parte, Vidal subrayó la necesidad de planificar y consolidar una estructura política firme: “Ganar una elección no alcanza si no contamos con equipos sólidos”. En ese sentido, enfatizó que “la improvisación es un lujo que no nos podemos permitir”.

La frase que más se escuchó entre los cerca de 500 invitados fue corta y lapidaria: “Adorni se tiene que ir”. Los líderes parlamentarios del PRO explican que el Poder Ejecutivo tiene las herramientas para resolver este conflicto interno y debe actuar rápido para proteger la imagen de la gestión de Javier Milei.

Bajo la lupa judicial por su patrimonio

La desconfianza de los aliados surge en un momento crítico para el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien enfrenta una investigación judicial por el aumento de sus bienes personales. En el PRO advierten que las dudas sobre su incremento patrimonial escalaron más allá del plano judicial. Para la dirigencia, el tema ya se convirtió en un problema político imposible de ignorar en la gestión cotidiana.

En el evento, los dirigentes señalaron que la Argentina ya tuvo «demasiado tiempo de improvisaciones» y que es momento de superarse. En este sentido, creen que mantener a funcionarios cuestionados por la Justicia atenta contra la estabilidad que el país necesita para lograr un desarrollo.

El PRO marca distancia con el Gobierno

A pesar de la crisis, Macri buscó un equilibrio al ratificar que su partido no viene a reemplazar el rumbo elegido por el Gobierno, sino a completarlo con experiencia. El exmandatario insistió en que el PRO puede aportar la estabilidad política necesaria para que las reformas se sostengan en el tiempo.

Finalmente, el caso Adorni funciona como un límite ético para el espacio amarillo, que ya piensa en las elecciones presidenciales de 2027. Los líderes del partido advierten que son «mejores constructores que destructores». Aunque dejaron en claro que la transparencia es fundamental para que el cambio político sea duradero.