Un destructor de misiles de las fuerzas navales de Estados Unidos interceptó y desvió un carguero con bandera de Irán en el estrecho de Ormuz. La maniobra fue confirmada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) este miércoles.
El carguero iraní intentó evadir el bloqueo tras partir desde Bandar Abbas y navegar a lo largo de la costa de su país. Sin embargo, el destructor USS Spruance detectó el movimiento y obligó a la embarcación a regresar a territorio iraní.
Bloqueo total en el estrecho de Ormuz
Desde que comenzó el bloqueo estadounidense este lunes, ya son diez los barcos que han sido desviados en la zona. Según las autoridades militares, ninguna embarcación ha logrado pasar por el estrecho de Ormuz bajo la vigilancia actual.
Brad Cooper, jefe de CENTCOM, aseguró que las fuerzas de su país han logrado detener por completo el comercio marítimo hacia y desde Irán. Esta medida busca asfixiar la economía de Teherán controlando sus rutas de exportación más importantes.
Nuevas sanciones contra el petróleo iraní
En paralelo a la acción militar, el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció este miércoles sanciones contra más de 20 personas, empresas y buques. Todos están vinculados a la exportación ilegal de petróleo y gas natural de Irán.
Estas entidades forman parte de una red dirigida por Mohammed Hossein Shamkhani, hijo de un antiguo asesor del líder supremo fallecido. Las sanciones incluyen nueve buques petroleros y diversas empresas con sede en los Emiratos Árabes Unidos.
Advertencia a otros países por comprar crudo
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que Estados Unidos está listo para aplicar «sanciones secundarias». Esta medida afectará directamente a cualquier país que decida comprar petróleo iraní a pesar de las prohibiciones.

Esta presión forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump contra el imperio naviero de Shamkhani. En julio pasado, ya se habían aplicado sanciones similares contra más de 115 individuos y entidades de su red.
Pakistán como mediador clave en la crisis
Mientras la tensión escala en el mar, la diplomacia intenta abrir un canal de diálogo. El jefe de las fuerzas de Pakistán, Asim Munir, viajó a Teherán para reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi.
Munir actúa como un intermediario clave y llevó a Irán un mensaje directo enviado desde Washington. Aunque Irán reafirmó su compromiso con la «paz y la estabilidad regional», las negociaciones continúan este jueves para evitar un conflicto mayor.
