Esta receta de flan casero no necesita ni horno ni baño María. Con una freidora de aire o un microondas, el resultado es igual de cremoso y está listo en 20 minutos. La base es la misma para ambas versiones: 4 huevos grandes, 200 g de azúcar, 500 ml de leche entera, 1 o 2 cucharaditas de esencia de vainilla, caramelo líquido a gusto y 100 g de dulce de leche. Se mezclan los huevos con el azúcar, se agrega la leche y la vainilla, y se integra todo hasta lograr una mezcla homogénea. Para mayor suavidad, se puede usar minipimer.
Paso a paso de la receta de flan casero reversionada
Para la versión en freidora de aire, se pincelan los moldes con dulce de leche, se precalienta la freidora a 160 °C y se vierte la mezcla dejando un centímetro sin llenar, ya que el flan crece durante la cocción. Se cocina durante 15 minutos a 160 °C, se deja enfriar a temperatura ambiente y luego se lleva a la heladera. Para desmoldar, basta con pasar un cuchillo por los bordes y dar vuelta sobre un plato.
La versión en microondas tiene su propio truco para que quede perfecto: cocinar al 75% de potencia para evitar que la mezcla hierva. Se arrancan 5 minutos de cocción y se deja reposar 2 minutos sin abrir. Luego se continúa en intervalos de 2 minutos, siempre con reposo entre cada uno. El punto justo es cuando el flan queda cuajado pero ligeramente tembloroso en el centro. Una vez listo, se retira con cuidado, se deja enfriar y se refrigera al menos 2 horas antes de servir.
Ambas técnicas permiten usar moldes individuales o uno grande de al menos un litro, siempre aptos para el método de cocción elegido. El resultado es un postre clásico, económico y rendidor con ingredientes que casi siempre hay en casa.
Para potenciar el sabor, hay varias opciones: agregar ralladura de naranja o limón para un toque fresco, incorporar coco rallado a la mezcla, reemplazar parte de la leche por crema para mayor untuosidad o usar azúcar mascabo para un sabor más profundo. Pequeños cambios que hacen una gran diferencia en el resultado final.
