La frittata es una de esas recetas que resuelven cualquier comida sin esfuerzo. Este omelette italiano se prepara en minutos, queda esponjoso y colorido, y lo mejor es que los ingredientes se adaptan a lo que haya disponible en la heladera. Sirve para el desayuno, el almuerzo o una cena liviana, y con una sola sartén alcanza.
El paso a paso de la frittata salvadora y saludable
Para dos personas se necesitan 4 huevos, 1 zucchini pequeño cortado en cubitos, medio pimiento rojo en cubitos, media cebolla picada, 50 g de queso rallado, 1 cucharada de aceite de oliva, sal, pimienta y hierbas frescas opcionales como perejil, albahaca o ciboulette.
La preparación es simple y rápida. Se calienta el aceite en una sartén antiadherente a fuego medio y se saltea la cebolla hasta que esté transparente, unos 2 o 3 minutos. Se agregan el zucchini y el pimiento y se cocinan 3 o 4 minutos más hasta que estén tiernos pero todavía con algo de textura. Mientras tanto, se baten los huevos en un bowl con sal, pimienta y las hierbas elegidas.
Se vierten los huevos sobre las verduras en la sartén y se mezcla ligeramente para distribuir todo de manera pareja. Se espolvorea el queso rallado por encima, se tapa la sartén y se cocina a fuego bajo durante 4 o 5 minutos hasta que los huevos estén completamente cuajados. El secreto para que quede perfecta es no subir el fuego: a temperatura baja y con la sartén tapada, los huevos quedan esponjosos, el queso se derrite y la frittata no se quema.
Para variar la receta, se pueden sumar champiñones, espinaca o tomates cherry, y cambiar el queso según el gusto. Se puede servir caliente directo de la sartén, acompañada de pan tostado o ensalada fresca. Puede ser para una picada o un lunch box. Una receta rápida, nutritiva y sabrosa que demuestra que comer bien no requiere complicarse.
