Mientras Franco Colapinto se prepara para una histórica presentación en las calles de Buenos Aires con el Alpine, el mundo de la Fórmula 1 mueve sus fichas y alcanza un acuerdo interno que pone algunos paños fríos al difícil inicio de temporada que ha tenido la categoría con la nueva reglamentación técnica. Los pilotos elevaron la voz luego del incidente entre Franco Colapinto y Oliver Bearman que terminó con el HAAS contra el muro de contención en un accidente que solo por una cuestión de suerte no fue de mayores consecuencias.
Al final hubo acuerdo. La FIA, Federación Internacional del automovilismo y la Fórmula 1 han logrado implementar una serie de mejoras al reglamento técnico 2026 que permitirán un mejor trabajo del piloto y enfrentar los riesgos de seguridad que aparecieron luego de solo tres competencias del campeonato. La voz de los pilotos fue escuchada, las quejas de los equipos tuvieron su efecto y la sensatez logró imponer sus condiciones para lograr introducir una serie de mejoras que buscan desestimar los riesgos innecesarios que se alcanzó en esta primera parte del torneo 2026.
El paréntesis que se produjo por la eliminación del GP de Arabia Saudita y el de Bahréin, le permitieron a la FIA y a la F1 realizar una evaluación profunda del comportamiento de la nueva reglamentación y escuchar los reclamos de los pilotos y lo s equipos que desde un primer momento sostenían el elevado riesgo que producía las diferencias de velocidad que se registraban en los autos cuando se producía la recarga de energía. Algo que ponía en riesgo la integridad de los pilotos en carrera.
La Fórmula 1 busca más influencia del piloto en el manejo de los autos
Luego de la última reunión que se desarrolló en las últimas horas, se logró un consenso para introducir una serie de variantes ya en el GP de Miami, próxima competencia de la temporada. Una de las primeras medidas y más importantes esta orientada a la clasificación. La idea es reducir la dependencia del piloto a la recarga de energía y permitir que de esta forma tenga mayor injerencia el manejo del piloto a la hora de la vuelta rápida.
La seguridad es la prioridad
Otra de las medidas importante que se tomó apunta estrictamente a la carrera final. Tras evaluar una serie de ejemplos claros que se vieron en las tres primeras competencias, la idea es reducir la diferencia de velocidad que mostraban los autos al momento de estar en modo ataque y modo recarga de energía. Esos segundos que se necesitaban para una recarga de energía ponía en serios riesgos a los competidores que perdían velocidad producto de la falta de energía y dejan en una difícil situación ante los adversarios que venían detrás con mayor velocidad.
También se consideró el momento de la largada para determinar una serie de modificaciones que apuntan a la seguridad de los pilotos. Franco Colapinto protagonizó un momento de tensión en el inicio del GP de China cuando pudo esquivar casi de milagros el auto detenido de Liam Lawson que se había quedado parado en la grilla de largada. Esto fue un punto importante para exigir a las autoridades medidas que permitan minimizar los riesgos. Ahora habrá un sistema de detención de baja potencia que permitirá activar la unidad de potencia para permitir un avance mínimo que logre prevenir cualquier accidente en la largada. Estos cambios son inmediatos y ya deben estar en la próxima fecha. Solo resta saber si tendrán los efectos deseados.
