El diputado de Unión por la Patria, Juan Grabois, recordó a Papa Francisco al cumplirse un año de su fallecimiento y reflexionó sobre la situación social actual. En diálogo con Modo Fontevecchia, el referente de Argentina Humana destacó la influencia del pontífice en su vida personal y en su mirada política.
El legislador describió su vínculo con Francisco en términos afectivos y espirituales, al considerarlo una figura cercana. En ese marco, vinculó su legado con una concepción del humanismo centrada en la justicia social y la defensa de los sectores más vulnerables.
Fe, justicia social y resistencia
Grabois abordó la dimensión religiosa de su pensamiento y su relación con la acción política. “Somos pecadores, si siguiéramos bien a Jesús viviríamos en otro mundo”, afirmó, y recordó que el Evangelio presenta a Cristo como “signo de contradicción”.

En ese sentido, reivindicó la idea de una resistencia no violenta, aunque aclaró que no implica pasividad. “No significa ser un pacifista ingenuo”, señaló, al ejemplificar con situaciones de exclusión social. “Si una madre con hijos ocupa un terreno para vivir, es un acto de justicia”, sostuvo.
El dirigente también cuestionó lo que definió como una mirada estigmatizante sobre las organizaciones sociales. Según explicó, existe un clima de sospecha sobre quienes impulsan acciones solidarias o de lucha colectiva.
Críticas culturales y el legado de Francisco
En su análisis, Grabois apuntó contra lo que denominó la “cultura del descarte” y la lógica del mercado. “Hoy se instala la idea de que todo lo que no responde a la acumulación es un ‘curro’”, expresó, en referencia a discursos que, según dijo, deslegitiman la economía popular, la salud y la educación pública.
Asimismo, planteó una confrontación de modelos. “Hay una contraposición entre el humanismo de Francisco y la deshumanización de la ultraderecha”, afirmó, al considerar que el pensamiento del Papa representaba un contrapeso frente a esas corrientes.
Finalmente, valoró la continuidad de ese enfoque en el escenario actual. Focalizó su reflexión en las declaraciones de Donald Trump, quien aseguró que puede «exterminar» todo un pueblo. “Con Francisco había un contrincante fuerte y es bueno que ese legado siga vigente”, concluyó, al destacar la influencia del pontífice en el debate global.
