Boca sufrió una dura derrota por 1-0 ante Cruzeiro en la Copa Libertadores y el clima post partido estuvo cargado de tensión. El enojo en el plantel xeneize se desató por las cargadas de los jugadores brasileños, lo que provocó la reacción inmediata de su capitán, Leandro Paredes.
Una vez que el árbitro Esteban Ostojich marcó el pitazo final, Paredes fue directamente a buscar a Matheus Pereira, uno de los futbolistas rivales que más se burló de la caída de Boca. El gesto del capitán reflejó el malestar generalizado en el plantel por la actitud de Cruzeiro.
Luego, en declaraciones posteriores, Paredes apuntó contra la conducta de los brasileños y dejó un mensaje claro: “Cosas del partido. Quedan ahí, obviamente que no nos gusta pero ya pasó. Tenemos que pensar en lo que viene”, expresó, intentando bajar la tensión pero sin ocultar su molestia.
El episodio generó repercusión porque expone el nivel de bronca que dejó la derrota en el grupo. Boca venía de una seguidilla positiva y la caída en Brasil no solo significó un golpe futbolístico, sino también un cruce caliente con los rivales.
La reacción de Paredes confirma su rol de líder dentro del vestuario. El capitán no dudó en defender al equipo y marcar la incomodidad por las provocaciones, aunque también dejó en claro que la prioridad es enfocarse en lo que viene: la continuidad de la Copa Libertadores y el torneo local.
