En el Xeneize, la expectativa por el debut en la Copa Libertadores se mezcla con una confesión inesperada. A horas de que Boca Juniors salte al campo de juego, uno de sus futbolistas más destacados reveló un sueño que va más allá del club y que lo conecta directamente con el Mundial 2026.
El futbolista en cuestión, que se convirtió en pieza clave del ataque xeneize, sorprendió al admitir que ya tuvo conversaciones con el cuerpo técnico de su selección nacional. Su rendimiento en el torneo local y la repercusión que genera cada partido de Boca lo llevaron a ilusionarse con un objetivo mayor: estar en la lista de convocados para el Mundial 2026.
El protagonista es Adam Bareiro, quien confesó: “Tengo expectativas de una convocatoria para el Mundial. Hablé con el cuerpo técnico y trabajo día a día para quedar en la lista. Si juego en un buen nivel, puedo conseguir un lugar. Los partidos de Boca generan mucha repercusión en Paraguay”.
Bareiro, de 29 años, atraviesa un gran momento en Boca: 7 partidos, 4 goles y 1 asistencia, números que lo posicionan como uno de los delanteros más efectivos del plantel. Su dupla con Miguel Merentiel se consolidó rápidamente y le dio al equipo de Claudio Úbeda un plus ofensivo que entusiasma de cara a la Libertadores.
El atacante también habló de su adaptación al Mundo Boca: “Tenía que ganarme el cariño de ellos. Por mi estilo, me siento identificado con Boca. Entiendo al hincha: vive y muere por su cuadro”. Incluso recordó con humor lo que le dijo su esposa al llegar: “Sos uno de los más odiados. Te insultan los de San Lorenzo, los de River, los de Fortaleza y hasta los de Boca”.
En la Selección de Paraguay, Bareiro no fue citado en la última fecha FIFA, pero confía en que su presente en Boca lo acerque a Gustavo Alfaro. La Copa Libertadores será su gran vidriera y el escenario ideal para demostrar que merece estar en la lista definitiva rumbo al Mundial.
La incógnita ahora pasa por si Alfaro lo incluirá entre los 26 convocados. Mientras tanto, Bareiro sigue sumando méritos en Boca y alimentando un sueño que podría cambiar su carrera para siempre.

