El presente de Boca mezcla euforia deportiva con una preocupación que crece puertas adentro. Mientras el equipo celebra el triunfo en el Superclásico y apunta a cerrar la fase regular en lo más alto, la dirigencia enfrenta un escenario delicado con Exequiel Zeballos, cuyo futuro empieza a generar tensión.
El extremo todavía no firmó la renovación y eso enciende alarmas, sobre todo porque desde Europa ya se mueven para aprovechar la situación.
La negociación que se trabó y genera incertidumbre
El contrato del “Changuito” Zeballos finaliza en diciembre, y si no hay acuerdo antes de mitad de año, podrá negociar libremente con otro club. Esa posibilidad es la que más inquieta en Boca, ya que implicaría perder a una de sus mayores promesas sin recibir dinero.
Aunque desde el entorno del jugador aseguran que no quiere irse libre, las diferencias económicas siguen siendo un obstáculo fuerte en las charlas.
El futbolista pretende una mejora salarial y una cláusula de salida más accesible, pensando en dar el salto al fútbol europeo en el corto plazo. En cambio, la dirigencia busca extender el vínculo por más tiempo y fijar una cláusula superior a los 20 millones de dólares, algo que hoy no convence al jugador.
Villarreal acelera y Europa se mete de lleno
En medio de este escenario, el interés del Villarreal toma cada vez más fuerza. El club español sigue de cerca la situación y evalúa avanzar con una propuesta concreta en el próximo mercado.
Pero no es el único: desde Italia y Alemania también lo tienen en carpeta. Equipos como Bologna, Napoli y Bayer Leverkusen ya monitorean su situación, mientras que en Sudamérica aparecen sondeos de peso.
La ecuación es clara: si Boca no resuelve pronto la renovación, el margen de negociación se reduce y el poder pasa al jugador.
La presión para Riquelme y una decisión urgente
Con este panorama, Juan Román Riquelme sabe que el tiempo juega en contra. La dirigencia necesita cerrar un acuerdo que deje conformes a ambas partes o, en su defecto, evaluar una venta que evite una salida sin ingresos.
El caso Zeballos se transformó en uno de los temas centrales del próximo mercado. Y en Boca ya lo tienen claro: si no hay firma pronto, el desenlace puede ser mucho más complejo de lo esperado.
